La libertad de prensa, no se negocia ni se condiciona... se ejerce.
República de las Bananas

El gobierno le teme a la revolución de la economía colaborativa por Eduardo Lliteras Sentíes

1169

VISITAS
El gobierno envió una iniciativa ante la avalancha de cambios y transformaciones ineludibles, en una reacción que pareciera más bien a la defensiva, a favor de intereses locales monopólicos entretejidos históricamente con el poder político y partidi

Empresas como Uber, Airbnb o BlaBlaCar en la Unión Europea generaron en 2015 un rédito bruto de 28 mil millones de euros. Este sector, denominado en Europa economía colaborativa está en rápido crecimiento y comprende  servicios tradicionales que integran las nuevas tecnologías como es el caso de los taxis o más bien vehículos con conductor. Pero no se restringe a éste ámbito, ni mucho menos. Por ejemplo, incluye a la hospedería, como es el caso de la empresa Airbnb. Pero estamos sólo al inicio de lo que es una auténtica revolución que nació en la ciudad estadounidense de San Francisco en los noventas y que incluye a las Pymes o al sector de la vivienda así como a la producción de celulares personalizados y fabricados con productos reciclables. Por citar algunos.

Según estimaciones dadas a conocer por diarios europeos consultados en estos días el rédito bruto de la economía participativa en la Unión Europea se duplicó en 2015 respecto a 2014. Y se espera siga creciendo.

Además, según cifras oficiales del Eurobarómetro, un europeo de seis es ya cliente de empresas activas en este sector. Y más de un 5 por ciento de la población europea ofrece un servicio en éste ámbito de la economía colaborativa.

Para que entendamos las perspectivas de crecimiento y ganancias en los próximos años a nivel global en éste sector baste señalar que el Fondo Público de Inversiones de Arabia Saudita invirtió 3.5 mil millones de dólares en la empresa californiana UBER. Los sauditas, que están abandonado lo que fue la fuente de su riqueza obscena, el petróleo, ahora están invirtiendo estratégicamente, incluido el sector de la energía. Apenas hoy los coreanos anunciaron la construcción de plantas nucleares en lo que fue el reino del oro negro y de la Aramco.

Pero volviendo a la economía colaborativa, a raíz precisamente de los problemas con UBER en numerosos países europeos en los que las prohibiciones se multiplicaron (como Francia o España) la Comisión Europea decidió intervenir para evitar que éste sector de la economía en franca expansión fuese frenado por el proteccionismo y las inercias de un pasado que está siendo desafiado por las nuevas tecnologías y las facilidades que otorga internet, los celulares y las aplicaciones.

La Comisión Europea en días recientes emitió una directiva en la que afirmaba que “los proveedores de servicios (es decir, Uber, Airbnb entre otros) deben estar obligados a obtener una autorización o licencia solo si es estrictamente necesario para cumplir objetivos de interés público. Las plataformas no deben estar sujetas a autorizaciones o licencias cuando solo actúen como intermediarios entre consumidores y los que ofrecen el servicio. Los países miembros deben diferenciar también entre ciudadanos individuales ofreciendo servicios de forma ocasional y proveedores actuando en su capacidad profesional, por ejemplo, estableciendo límites máximos en base al nivel de actividad”.  

Además, la Comisión Europea advertía que “una economía europea competitiva requiere innovación. El próximo unicornio de Europa puede surgir de la economía colaborativa. Nuestro papel es crear un marco regulatorio que permita desarrollarse a los nuevos modelos de negocio, a la vez que se protege a los consumidores y se aseguran políticas impositivas y de empleo justas”.

Valgan estos sucintos ejemplos para reflexionar en Yucatán, en momentos en que en el Congreso del Estado se pretende legislar en la materia. El gobierno envió una iniciativa ante la avalancha de cambios y transformaciones ineludibles, en una reacción que pareciera más bien a la defensiva, a favor de intereses locales monopólicos entretejidos históricamente con el poder político y partidista.

Paradójicamente, mientras el Gobierno del Estado habla de impulsar el crecimiento de la economía yucateca, se pretende aplastar con impuestos un sector de la economía en crecimiento, innovadora, creativa.

Asimismo, se ha dicho reiteradamente que Yucatán pretende ser polo de desarrollo científico y tecnológico. Las nuevas aplicaciones y plataformas utilizadas a través de tabletas y teléfonos están cambiando la forma de hacer negocios, precisamente a través de la ciencia y tecnología. Brindan oportunidades a muchos jóvenes, pero en nuestro Estado lo que se pretende es ponerle un alto a lo que no se puede, porque se tocan intereses y complicidades que se arrastran del lejano pasado.

En el Viejo Continente hay quien afirma que hay que decir sí a la economía colaborativa mientras cree empleo y no haga perder trabajo a los europeos ni recaudación fiscal, ni servicios sociales, ni derechos laborales.

En Yucatán, hay la oportunidad de romper viejos monopolios para abrir nuevas opciones de negocios, siempre y cuando no se busque crear nuevos monopolios a través de reglas equívocas.

El Congreso de Yucatán no puede ni debe legislar al vapor. Y debe escuchar a la ciudadanía. Ya hay voces que piden un referéndum sobre la materia y un amplio debate. Nos pronunciamos a favor de un referéndum, organizado por el IEPAC.

Por ejemplo, son dignas de tomarse en cuenta algunas de las observaciones del PAN a la iniciativa en materia de transporte enviada por el Gobierno, ya que pareciera enfocada a fomentar nuevos monopolios, no a abrir nuevas posibilidades de empleo para muchos jóvenes. El PAN ha señalado, por ejemplo, que no está de acuerdo con la limitación del número de carros que pueden subirse a las plataformas así como con la restricción para que solo el dueño del carro pueda convertirse  en socio conductor de la plataforma. La propuesta del gobierno estatal claramente fomentará un nuevo monopolio, en lugar de liberalizar las oportunidades de negocios y de trabajo.

Eso sí, como señala Morena Yucatán, hay que poner atención y regular las llamadas tarifas dinámicas (la oferta y demanda determinan la tarifa) así como el acaparamiento de unidades (como lo que actualmente sucede con las concesiones de transporte público).

El debate, como la economía, debe abrirse. No cabe duda.

Vídeo Líder del FUTV dice que habrá transporte especializado en personas con capacidades diferentes

Leer Noticia

UBER deberá registrarse, dice Gobierno del Estado tras fallo de la SCJN

Para obtener un certificado vehicular para la prestación de estos servicios, se requiere ser dueño del vehículo. Cada unidad podrá tener hasta tres choferes autorizados, incluido el propietario del auto, dice en boletín
Leer Noticia

Vídeo Hoy, la SCJN proseguirá con dictamen sobre Ley UBER de Yucatán dice Elías Lixa

Leer Noticia

Ministros de la SCJN en su mayoría votaron a favor de la inconstitucionalidad de ley anti UBER: PAN

Por lo tanto, la mayoría del pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con una votación de 5 a 4, falló a favor de la inconstitucionalidad de las normas referidas
Leer Noticia