La libertad de prensa, no se negocia ni se condiciona... se ejerce.
República de las Bananas

De qué lado acampan los bárbaros por Eduardo Lliteras Sentíes

234

VISITAS
El desafío ante el que se encuentra Estados Unidos en materia de libertad de expresión y de libertad de prensa fue comentado en días pasados por la veterana periodista Christiane Amanpour

Levantar un muro para evitar desaparecer como el Imperio Romano de Occidente barrido por los bárbaros o como el Imperio Romano de Oriente, aplastado por los turcos. En el imaginario de muchos en Estados Unidos, los bárbaros asedian la civilización occidental, llevan sombrero, cargan drogas, y andan sedientos de sexo con las rubias anglosajonas, algo así como salvajes a los que hay que contener al estilo de los Hunos de Atila o a las huestes islámicas de Abderramán que fueron derrotadas en Poiters por Carlos Martel.

El problema es que lo que está minando los cimientos de la sociedad occidental, y de la potencia que ha liderado su expansión y dominio indiscutido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, se encuentra anidado en su mismo interior, carcomiendo sus cimientos, como el huevo de la serpiente.

Verbigracia, Donald Trump y sus huestes. En días pasados el teniente coronel Ralph Peters, “analista estratégico” de News Fox acusó a los periodistas –reiteradamente atacados y denostados por el presidente electo a lo largo de la campaña-  de ser terroristas, nada menos. En una diatriba de auténtico desquiciado, acusó a los medios de comunicación diciendo lo siguiente, según nuestra traducción:

\"Al rechazar el dios de sus padres, los neopaganos que dominan los medios de comunicación, sirven como lacayos en el altar sangriento de los terroristas. [...] Aunque parece impensable ahora, las guerras del futuro pueden requerir la censura, bloqueos informativos y, en última instancia, ataques militares contra los medios partidistas\".

Alguno dirá, bueno, se trata de un desquiciado más, allende la frontera con la gorra de Trump (Make America great again), pero no es así. Estamos ante algo mucho más grave y profundo que es más bien síntoma de una decadencia que preanuncia una nueva era de la humanidad globalizada.

El desafío ante el que se encuentra Estados Unidos en materia de libertad de expresión y de libertad de prensa (orgullo en el pasado de la prensa estadounidense y ariete utilizado para fustigar, por ejemplo, al régimen de Fidel Castro) fue comentado en días pasados por la veterana periodista Christiane Amanpour, muy conocida por sus reportajes y entrevistas en CNN de personajes clave de la élite política mundial.

Al recibir el reconocimiento Memorial Award Benjamin Burton del Comité de Protección de Periodistas, Amanpour abordó desde el mismo inicio el serio desafío que impone Donald Trump con su rancia retórica contra los periodistas y reconoció los riesgos creados por un candidato cuyas palabras literalmente incitan violencia contra los reporteros: \"Nunca pensé en un millón de años que estaría parada aquí, después de todas las veces que he participado en esta ceremonia, apelando, en realidad, por la libertad y la seguridad de los periodistas estadounidenses en el país.\"

Claro, algunos, tras la victoria de Trump, de inmediato salieron a decir: “tranquilos”, ahora que es presidente electo, moderará su lenguaje, ya que una cosa es estar en campaña y otra, ser presidente. Pero, como reconoce Amanpour, no ha sido así. Por el contrario, la periodista dijo durante la entrega del premio, que se quedó helada cuando vio el primer tweet de Trump tras ganar las elecciones en el que acusaba a los medios de comunicación de incitar a los jóvenes, hombres y mujeres que salieron a protestar contra su elección. Y en efecto, Trump los llamó manifestantes profesionales incitados por los medios de comunicación.

Amanpour advirtió después que, como todos sabemos, “en primer lugar los medios de comunicación son acusados de incitar, a continuación, de simpatizar, luego de asociarse. Y después de repente se ven acusados de ser terroristas y subversivos de pleno derecho. Y luego terminan con las manos esposadas, en jaulas, en tribunales ilegales, en las cárceles, y entonces, ¿quién sabe qué más vendrá?”, dijo.

De hecho, el diario digital The Intercept que dirige el periodista estadounidense Glenn Greenwald, comentaba que un reportero de Denver, recibió un balazo de goma en el estómago durante la cobertura en North Dakota de las protestas contra la construcción de un gasoducto a través de las tierras Sioux (Rock Sioux Reservation).

En dicho conflicto, en el que se han enfrentado manifestantes con los policías que defienden a la empresa constructora, han sido detenidos al menos 7 periodistas por cubrir los enfrentamientos.

Miembros de diversas tribus indígenas de los Estados Unidos así como activistas rechazan la construcción del gasoducto por la amenaza de contaminación del río Missouri y porque podría dañar tierras consideradas sagradas culturalmente hablando y zonas de enterramientos indios.

El problema, señala la periodista Alleen Brown en The Intercept, con la detención de los periodistas, es que demuestra los límites de la Primera Enmienda (First Amendment) en la protección a la prensa y el papel central de la policía, el fiscal en su aplicación y la discrecionalidad judicial con la que pueden actuar para decidir si  los miembros de la prensa deben enfrentar consecuencias legales, o no, al cubrir las protestas.

Recordemos que estamos ante uno de los pilares de la Constitución estadounidense, la Primera Enmienda, que garantiza no sólo la libertad de expresión, sino de reunión, de creencias. Y a eso me refiero cuando digo que los bárbaros hace tiempo acampan al otro lado de la frontera.

El G7 acusa al gobierno Trump de impedir acuerdo sobre el cambio climático

Los líderes del Grupo de los Siete (G7) dijeron en su comunicado final tras la cumbre en Sicilia, Italia, que no lograron salvar las diferencias sobre el cambio climático con el gobierno de Donald Trump
Leer Noticia

Trump propone recortar fondos de la llamada ayuda humanitaria a Nicaragua

La llamada ayuda estadounidense a través de sus agencias -intervencionistas- será recortada en un 98 por ciento
Leer Noticia

Vídeo La OTAN, Trump se abre paso a golpes y todos callan y ríen

Leer Noticia

Qué le da de comer, preguntó el Papa a Melania, refiriéndose a Trump, bromeando

Le dijo en su propia lengua si le daba de comer a Trump un pan dulce (potiza, se pronuncia en esloveno) para que fuera tan grandulón. O regordete.
Leer Noticia