La libertad de prensa, no se negocia ni se condiciona... se ejerce.
Estado

Conceden amparo a familia de José Guillermo Ascencio Lara: la FGE de Yucatán debe investigar su muerte

1063

VISITAS
El Poder Judicial de la Federación concedió un amparo y la protección de la Justicia Federal” ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por la resolución de no ejercicio de la acción penal 

Redacción / Eduardo Lliteras Sentíes.- “La autoridad responsable no hizo una valoración racional de los dictámenes periciales, sino que fue dogmática y contradictoria, por lo que procede conceder a María del Rosario Lara Buenfil el amparo y la protección de la Justicia Federal” ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por la resolución de no ejercicio de la acción penal dictada por el fiscal del Estado de Yucatán tras la muerte de su hijo, José Guillermo Ascencio Lara, quien falleció el 22 de abril de 2014 electrocutado en el hotel Embajadores del Mar, ubicado en el municipio de Progreso, Yucatán, cuyo dueño, era en ese momento, Héctor José Navarrete Muñoz, director de la cadena de aeropuertos Asur. Así lo afirma el Poder Judicial de la Federación el que dio trámite a la demanda de amparo número 555/2017-II concediendo a María del Rosario Lara Buenfil el derecho a que se reabra el caso, se investigue y dicte otra resolución en la que la FGE y el fiscal, Ariel Aldecua Kuk, “atienda y subsane los vicios formales asentados en la sentencia” en la que se resolvió el no ejercicio de la acción penal dictada el trece de febrero de dos mil diecisiete (dentro de la averiguación previa 778/11ª/2014) “ya que no fue debidamente motivada en relación a la valoración de las pruebas”.

Como se recordará, según la autopsia realizada por la Fiscalía del estado, José Guillermo murió por “fibrilación ventricular”, provocada por un “choque eléctrico” cuya intensidad osciló entre los 10 y los 120 wats (es decir, una descarga de baja tensión, que le provocó un paro cardiaco). Sin embargo, oficial y contradictoriamente, la versión de las autoridades yucatecas fue que José Guillermo había tocado los cables de media tensión de la Comisión Federal de Electricidad ubicados frente al balcón de su recámara en el hotel, y que fue por su culpa que perdió la vida. Esto último no se sostiene, ya que la misma autopsia establece que José Guillermo falleció por una descarga de baja tensión no de media tensión como la que conducen los cables de la CFE. El expediente no está profesionalmente sustentado, sus peritajes y peritos fueron impugnados por el Poder Judicial de la Federación. Por si fuera poco, la escena de la muerte de José Guillermo alterada, a pesar de las evidencias que señalaban la electrificación de paredes, piso y balcón y no una descarga proveniente de los cables de la CFE.

En el documento del Poder Judicial de la Federación se explican de forma pormenorizadas las razones de la impugnación del carpetazo dado por la FGE a la muerte del joven Guillermo Ascencio Lara ya que “al momento de analizar el segundo elemento del cuerpo del delito la autoridad responsable no realizó una debida motivación al valorar las pruebas que obran en la averiguación previa de origen para poder determinar que se confirmaba el no ejercicio de la acción penal”.

Además, señala el Poder Judicial de la Federación, “al momento de realizar la valoración de las pruebas periciales, la autoridad responsable incurrió en contradicciones, así como en la expresión de consideraciones que son contrarias a los principios de valoración de la opinión de peritos”.

 

AMPARO A FAMILIARES ANTE EXPEDIENTE DE LA FGE

El Poder Judicial de la Federación analizó y rechazó el expediente presentado por la FGE de Yucatán punto por punto, así como el trabajo realizado por los peritos de la fiscalía, los que no estaban capacitados en la materia, según señala.

“La justicia de la unión ampara y protege a María del Rosario Lara Buenfil contra el acto reclamado al Fiscal General del Estado, en esta ciudad de Mérida, por las razones señaladas en el considerando quinto de este fallo. Sustentar la existencia de un delito y la probabilidad de que la persona a quien se le imputa haya participado en él”.

Explica que “el artículo 77 fracción I de la ley de la materia aplicable, establece que cuando el acto reclamado es de carácter positivo, la sentencia concesoria tendrá por objeto restituir al agraviado en el pleno goce del derecho constitucional violado y restablecer las cosas al estado que guardaban antes de la violación”. Es decir, la señora María del Rosario Lara Buenfil y su marido, tienen el derecho a obtener justicia por parte de las autoridades de la FGE.

Señala que “en el examen de la valoración de las pruebas periciales de la FGE, si fueron racionales o no en los términos de ley, se cita el dictamen de planimetría número FGE/DSP/CRIM/563/2014 del 22 de abril de dos mil catorce, suscrito por Erik Giovanni Pool y Claudio Horacio Barrientos Jiménez”.

Y “se evidencia que en dicho dictamen y su complemento, la autoridad responsable no realizó estudio científico alguno para establecer: si los peritos realmente tienen los conocimientos para dictaminar en el sentido en que lo hicieron por haber acreditado ser expertos en la materia sobre la que opinaron. Qué relevancia tiene para considerar que el hecho fue accidental que la víctima estuviera descalza con short y playera mojadas, y hablando por teléfono. Cómo se sustentan las afirmaciones anteriores, es decir, cómo fue que los peritos obtuvieron esos datos sobre la víctima”.

Asimismo, se puntualiza que “cómo es que en un “momento determinado” puede ocasionarse una descarga eléctrica, o bien de dónde puede provenir en las condiciones ya apuntadas, es decir, desde el punto de vista científico, qué es lo que permite afirmar que de pronto pueda presentarse una descarga eléctrica y de dónde puede provenir o en su caso, qué puede generarla”.

También destaca que “respecto a esta opinión no realizó estudio alguno para establecer: si el perito realmente tiene conocimientos para dictaminar en el sentido en que lo hizo, por haber acreditado ser experto en la materia sobre la que opinó; la que evidentemente debe ser previa al dictamen”.

“Qué rasgo de las lesiones que presentó el cadáver del joven revela que fueron provocadas por un cable de media tensión, sin que baste mencionar que es su gravedad lo que permite saberlo, pues es necesario sustentar con elementos científicos, cuáles son los rasgos de las lesiones que puede provocar una descarga con cables de media tensión, y en todo caso precisar si ello se obtiene de la observación de casos anteriores o bien, de la biografía en materia de medicina forense”.

En el documento del Poder Judicial de la Federación se recuerda que “la Comisión Federal de Electricidad, en oficio del 20 de mayo de 2014, el cable que pasa frente al balcón del hotel Embajadores del Mar tiene una tensión de 13.2 mil voltios, la cual, según el perito en criminalística Jorge Isaac Barquet Gómez, provoca quemaduras graves, internas y externas, heridas que no presentaba el cuerpo de Guillermo”.

Y señala que “por el contrario, la misma necropsia realizada por la Fiscalía determinó que la muerte se dio por “fibrilación ventricular”, alteración en ritmo cardiaco que se produce sólo por descargas de baja tensión, que oscilan entre 10 y 120 voltios, tal como subraya el peritaje en criminalística de Barquet, integrado a la averiguación previa iniciada por las autoridades de Yucatán”.

El Poder Judicial de la Federación cuestiona sin medias tintas las pruebas periciales presentadas por la FGE ya que “tratándose de pruebas periciales, es decir, cuando para averiguar el hecho se requiere de la opinión de un experto en cierta ciencia o arte, porque las peculariedades de esas materias escapan al conocimiento común de las personas es importante que quien realice la valoración racional del dictamen, debe de apreciar rasgos mínimos establecidos en la ley, que sirven de fundamento para establecer que el se dice experto en una ciencia o arte realmente lo sea (que realmente conozca la materia y en su caso esté autorizado para ello) que la rama del conocimiento tenga relación con el hecho que se averigua (idoneidad del perito) y además que la opinión pericial tenga elementos objetivos que lo hacen fiable (que se haya apegado a un método adecuado aplicable en la rama del conocimiento que corresponda, para lograr averiguar el hecho; que tenga un sustento racional, por contemplar las posibilidades de variación en el resultado, el grado de error, y que se haya emitido considerando en qué medida puede ser probado un hecho con base en los elementos experimentales con que cuenta el experto, por ejemplo). Qué aspectos de la playera roja encontrada permitían considerar que la quemadura que presentó se debe a una descarga de cables de media tensión, considerando que existieron otras marcas de quemaduras en la habitación como se advierte de la diligencia en el lugar de los hechos”.

Asismimo, afirma que “las pruebas ofrecidas por la parte quejosa la autoridad responsable las desestimó”.  Y recuerda el “dictamen del ingeniero en electricidad, Vicente Márquez Valassi, quien señaló que se había realizado el desmantelamiento y sustracción de la cablería que alimenta a los aparatos electrónicos que se encontraban en la habitación”.

NO MÁS IMPUNIDAD POR MUERTE DE JOSÉ GUILLERMO

 

José Guillermo Ascencio Lara era vecino de Mérida, y cursaba el segundo semestre de ingeniería en sistemas computacionales cuando falleció.

Como señala su padre, José Luis Ascencio Maldonado, “la Fiscalía General del Estado emitió el no ejercicio de la acción penal para decir aquí no hay delito que perseguir, lo de tu hijo fue un accidente, bla, bla, ya estuvo y se cierra el expediente”.

Sin embargo, recuerda que “entonces nosotros metimos un amparo, pero para obtener justicia a través de los jueces federales y del Poder Judicial de la Federación. Ese amparo dice que la Fiscalía General del Estado de Yucatán no tuvo razón y que se vuelve a abrir el expediente”.

En el documento del Poder Judicial de la Federación se explica a la FGE tú hiciste mal esto, hiciste mal esto otro. La FGE tiene que volver a realizar el ejercicio para decir sí hay elementos para consignar el expediente, señala el padre de Guillermo.

“Mi hijo perdió la vida. Fue a pasar tres días y dos noches a un hotel, sale al balcón, se pega al balcón y sufre una descarga eléctrica. La FGE primero le quiso echar la culpa a los cables de la Comisión Federal de Electricidad –que pasaban enfrente del hotel-“.

“Pero no fue así. Las malas instalaciones del hotel tenían energizado el balcón. Los responsables de que mi hijo haya perdido la vida son los dueños del hotel. Están protegiendo al dueño del hotel”, afirma.

“El dueño del hotel es Héctor José Navarrete Muñoz, director del Grupo Asur, gente muy poderosa y políticamente dominando a varios gobiernos”, añade.

“La FGE seguramente se va a querer defender, se van a inconformar, esto se va a ir a los magistrados. El Poder Judicial tiene unos magistrados y estos son los que van a decir si hizo bien su trabajo el juez”.

El padre del joven Guillermo afirma que “la corrupción del estado no ha podido lidiar con ellos. La corrupción del estado, del gobernador, de los fiscales, de los jueces del fuero común; sin embargo con el Poder Judicial de la Federación no han podido hasta ahora, ellos no pueden llegar allá. Para que ellos sobornen a estos jueces ellos tendrían que irse a México, ya son palabras mayores, no lo dudo que lo puedan hacer, pero por lo pronto los jueces están actuando de buena fe. Y conforme a derecho”, afirma.

Encubren muerte de José Guillermo Ascencio Lara quien pereció electrocutado en Progreso, insisten

Un reportaje de Animal Político escrito por Paris Martínez retoma la muerte del universitario de 18 años quien murió electrocutado en el hotel Embajadores del Mar el 22 de abril de 2014
Leer Noticia

Impune el Ayuntamiento de Progreso tras muerte de joven electrocutado: FGE no ha investigado, dicen

Protección Civil permitió operar al hotel a pesar de que los cables de electricidad estaban al alcance de la mano. Foto: Infolliteras
Leer Noticia

Muere electrocutado hombre de 46 años en el centro de Mérida, según informan

Los hechos acontecieron cuando agentes de esta corporación recibieron el reporte de que en el interior de un establecimiento comercial en la calle 63
Leer Noticia