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Cuestión de horas, para saber quién será el candidato a gobernador del PRI

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La revelación de quién es el nuevo ungido para dirigir los designios del estado de Yucatán, se ha alargado por las negociaciones, tras bambalinas, de diversas posiciones. Pero es el gobernador, el gran elector

Redacción.- La convocatoria para candidato a gobernador de Yucatán es inminente. Se decía que se esperaría el regreso de Enrique Peña Nieto de Europa para dar el anuncio, según algunos, aunque en Jalisco no lo esperaron y nombraron a Miguel Castro Reynoso “candidato de unidad”, un perfecto desconocido para el centro del país.

En efecto. A pesar de que se insiste en especular sobre quién podría ser el “bueno” -citando la manida baraja de las últimas semanas y meses- la realidad es que ya hay candidato. Tan es así que todos los aspirantes ya fueron convocados a la Ciudad de México y el CEN se aprestaría a realizar el anuncio a la brevedad.

La revelación de quién es el nuevo ungido para dirigir los designios del estado de Yucatán, se ha alargado por las negociaciones, tras bambalinas, de diversas posiciones, clave, en el futuro gabinete estatal y en los otros poderes, como el Congreso.

Atrás quedaron los amarres de última hora, de negociaciones cupulares, entre el gobernador de Yucatán, Rolando Zapata Bello, y el candidato a la presidencia, José Antonio Meade, y su equipo de campaña, entre ellos, Aurelio Nuño Mayer, extitular de la Secretaría de Educación Pública (SEP). De hecho, se dice que el gobernador habría viajado hasta Toluca para entrevistarse con Meade ya que el quien decide sobre el destino de Yucatán, es él.

Las negociaciones, han tenido también el objetivo de garantizar, el futuro político del gobernador en el hipotético gabinete presidencial.

Así como asegurar ciertas posiciones clave en el estado. Una de estas posiciones estratégicas es la de la Secretaría de Seguridad Pública, adonde iría el hoy secretario general de Gobierno, Roberto Rodríguez Asaf, para ocupar la vacante que dejará el comandante Luis Felipe Saidén Ojeda. Esto no sorprendería, ya que Asaf no solo ha hecho del tema de la seguridad y de la capacitación del personal de la SSP su tarea principal, sino porque sería un rostro bien visto por los capitales locales, en particular, el sector de apellidos de origen libanés.

No cabe duda de que dicha posición es la piedra de toque del gobierno que garantizaría el legado de “prosperidad” del gobernador Rolando Zapata.

“La seguridad” presumida y cantada en cuanto foro posible, garantizaría que sigan llegando las inversiones al estado promocionado, precisamente, como destino seguro, en un país convulsionado por la violencia e inseguridad, al grado que ya se pronostica que el sexenio de Enrique Peña Nieto acabe con cifras iguales a las de su inicio, o peor, en dicha materia.

A liderar el Congreso iría el secretario de Educación, Víctor Caballero Durán, amigo de toda la vida del gobernador y durante mucho tiempo una de las cartas duras a la candidatura a la gubernatura.

Y al senado, claro está, el diputado federal por Yucatán, Jorge Carlos Ramírez Marín, posición que dejaría Emilio Gamboa Patrón, en un enroque de sillas que incluye a su hijo y diputado, Pablo Gamboa Miner, obviamente.

Saque usted sus conjeturas. Es decir, Pablo podría encontrar el camino a la alcaldía abierto, si es que quiere jugársela en el terreno. De otro modo, iría a alguna cartera del gabinete, para trabajar, 6 años, picando piedra, su candidatura, ahora sí, a la gubernatura. Claro, hay que insistir en que todo esto no son más que informaciones recabadas en radio pasillo y en los lavaderos políticos locales así como a través de nuestra antenas diseminadas, como el sistema de espionaje Hacking Team, por la geografía política yucateca.

A última hora, podrían haber sorpresas, aunque se ve difícil que Libo Amigo, Felipe Cervera o Carlos Berlín Montero den el salto de último momento, cuando lo más factible es que aparezcan en alguna boleta como candidatos a diputados locales o quizá en alguna posición en un futuro gabinete estatal, como en las secretarías de medio ambiente, desarrollo social, etcétera, y no necesariamente en ese orden.

A Libo Amigo se le acabó la carta –nunca cierta- de ser candidato por Morena. Jamás se le consideró, pero él vendió esa leyenda urbana con la finalidad de obtener tajada.

Y claro, Mauricio Sahuí Rivero se mantiene como la carta fuerte del gobernador Zapata a sucederlo, en esta compleja negociación. El secretario de la Sedesol, está firme en sus aspiraciones y el gobernador, a final de cuentas, tiene mano. Eso se rumora. Pero aún no hay nada escrito. Bien puede dar la sorpresa Víctor. Quién sabe. Pero ya pronto se sabrá. Es cuestión de horas.

En el otro lado, en el PAN, se sostiene la idea de que Renán Barrera y Mauricio Vila contenderán por la gubernatura y la alcaldía, no necesariamente en ese orden, mientras Cecilia Patrón Laviada iría al Senado. Respecto a Huacho (Joaquín Díaz Mena), es todavía de pronóstico reservado, ya que al parecer no está conforme, como indican sus recientes declaraciones.