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República de las Bananas

Deslindes y herencias genéticas por Eduardo Lliteras Sentíes

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Durante el fin de semana por fin cruzaron el Rubicón los panistas con Vila a la cabeza. Alea jacta est, la suerte está echada, luego de que el PRI hizo lo propio

Redacción.- “Me estás consumiendo, me estás mal gastando, me estás desesperando y yo me arrodillo por vos, me estás confundiendo, me estás caminando, me estás resecando el corazón”… escupe una rockola desde lo profundo de un pasillo que huele a habanos cubanos y rones añejados en barricas de maderas de robles. Se escucha de fondo la cancioncilla en la cantina a la que se accede por una puerta siempre cerrada, con una celosía que se abre y cierra para permitir, o no, el acceso, restringido a políticos del patio, previa identificación. El lugar es desconocido para el común de los mortales, pero a esa hora está repleto de destellos noctámbulos y poblado de vasos que se vacían, uno tras otro. Entre las mesas, aspirantes desahuciados ahogan sus penas, mientras en una esquina, el ruidoso grupo vencedor grita y aplaude. Repentinamente, se hace el silencio, cuando alguien anuncia que en la cuenta de Twitter de Damián Zepeda apareció el aviso de que ya hay contrincante panista.

Y en efecto. Durante el fin de semana por fin cruzaron el Rubicón los panistas con Vila a la cabeza. Alea jacta est, la suerte está echada, luego de que el PRI hizo lo propio y levantó la mano y el puño, al pre candidato, Mauricio Sahuí Rivero.

El PRI, el PAN, Morena y sus aliados, cada quien puso sus cartas sobre la mesa e iniciaron los deslindes, los agradecimientos para aquéllos que bajaron la testuz y cedieron la ambicionada candidatura.

Mauricio Vila, por un lado agradeció a Renán Barrera, tras escuchar la canción “El Rey” sobre la calle 62, a unos metros del Palacio Municipal, luego de un fin de semana de “negociaciones” y planificación de estrategias en la Ciudad de México. Algo parecido, según se dijo, a lo que hicieron los priistas días antes, para aparecer después todos sentados y cariacontecidos en una mesa de un restaurante capitalino.

Y claro, Mauricio Sahuí agradeció también a Ramírez Marín, a Víctor Caballero, a Pablo Gamboa, quien por cierto se dice emprenderá un largo viaje (6 meses o un año “becado” en Europa) tras perder la candidatura a la que nunca en realidad nunca pudo aspirar por su total novatez en éstos menesteres.

Y bueno, los deslindes ya iniciaron. Mauricio Sahuí Rivero, presionado por el sector empresarial yucateco que le recordó ciertas críticas y enfrentamientos, se deslindó de la influencia política de la ex gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco, según dijo, entrevistado en un programa de radio local en el que a pregunta expresa aseguró que la ex gobernadora, con quien trabajó como director de transporte, no tiene “ninguna influencia” sobre él: “Seamos directos, el único liderazgo político al que yo respondo, respeto reconozco en Yucatán, es el del Gobernador Rolando Zapata Bello”, aseguró el ahora ex funcionario estatal rolandista.

El deslinde, desde ese punto de vista, era necesario, vamos a decirlo. Y está bien, inclusive, añadámoslo, también. Vaya, el pre candidato Mauricio Sahuí va tomando forma, podríamos decir.

De tal manera, podemos suponer qué miembros del gabinete rolandista actual, por ejemplo, no repetirán, por tercera ocasión, en su gobierno: Eduardo Batllori, Esma Bazán, Raúl Godoy. Se hará una excepción, según ya dijo el pre candidato tricolor, con el comandante Saidén con la justificación de que con la seguridad no se juega, a pesar de que el rostro de un civil, como Roberto Rodríguez Asaf, le habría venido bien a dicha secretaria, sobre la que descansa la inmensa responsabilidad de contener al crimen que nos asedia desde todos los puntos de la República y desde el mismo patio.

Entonces, muy bien con el deslinde de Ivonne, decíamos. Pero, otros preguntan: ¿y el deslinde de Rolando? ¿Cuándo? Los empresarios alzan la voz sobre la deuda de la administración ivonnista pero no dicen mucho sobre los abusos del actual gobierno. Es de esperarse que Mauricio Sahuí también se deslinde de su gran padrino, Rolando Zapata, quien, por cierto, no lo olvidemos, fue secretario general de Gobierno con Ivonne Ortega Pacheco. Su jefe de campaña. Y además, la ex gobernadora lo hizo diputado y líder de los diputados priistas. Si hablamos de pasado ivonnista, allí hay una mina. En Rolando Zapata.

De hecho, todos los funcionarios de la actual administración, o la inmensa mayoría, tienen relación con Ivonne Ortega Pacheco. Y muchos de los bisoños funcionarios actuales que quieren repetir, carecen de la experiencia para entender que el juego, y sus fichas, se renuevan cada seis años. Punto.

De allí que se esperen caras nuevas, y una nueva generación de políticos yucatecos, para acompañar a Mauricio Sahuí, si logra imponerse en la justa electoral.

Como dijo el secretario de Educación, Víctor Caballero, en su cuenta de Twitter: “que la fuerza nos acompañe” complementado de un vídeo del inicio del The Last Jedi, el Último de los Jedis.

Mientras tanto en Yucatán, estamos ante el estreno de ¿cuándo el último de los ivonnistas se deslindará del estado? Me refiero a Rolando Zapata.

 

 

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