La libertad de prensa, no se negocia ni se condiciona... se ejerce.
Estado

Enojo empresarial ante cascada de aumentos en gasolinas y energéticos: piden al gobierno federal y estatal menos gasto corriente y menos impuestos

120

VISITAS
Las cámaras empresariales de Yucatán agrupadas en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señalaron la marcada  incertidumbre tanto para el sector empresarial como para la sociedad en general debido a la inflación 

Redacción.- Las cámaras empresariales de Yucatán agrupadas en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señalaron la marcada  incertidumbre tanto para el sector empresarial como para la sociedad en general debido a la inflación de casi 7 por ciento y a los incrementos en cascada de la gasolina, energía eléctrica y gas, por lo que pidieron se disminuyan los impuestos a los energéticos, en especial a la gasolina.

Ante éste difícil panorama pidieron al gobierno federal y estatal, entre otras cosas, facilitar el otorgamiento de permisos para que se lleven a cabo los más de 22 proyectos de generación de energías alternas programados para Yucatán y la homologación del costo de energía eléctrica con respecto a la del noreste del país así como también la disminución del gasto corriente gubernamental y de los impuestos a los energéticos, en especial a la gasolina.

Durante una conferencia de prensa, el CCE Yucatán señaló que derivado del entorno económico, el presente 2018 ha iniciado con una marcada  incertidumbre tanto para el sector empresarial como para la sociedad en general.

Los empresarios dijeron que en el 2017 cerramos con una inflación del 6.77 por ciento -la mayor en 17 años-, y este año estamos experimentando nuevos incrementos, principalmente en insumos energéticos como la gasolina, la energía eléctrica y el gas LP.

 

“Es de todos conocido que la inflación afecta directamente el poder adquisitivo de la población, principalmente el de los sectores menos favorecidos, erosiona el consumo,  y es uno de los elementos más nocivos  para el bienestar de las familias”, afirmaron.

Explicaron que los precios suben debido a que los años de bonanza  petrolera no fueron aprovechados de forma eficiente. Se privilegiaron factores de carácter político y los excedentes petroleros se canalizaron a los estados  -que los destinaron en la gran mayoría de los casos a gasto corriente-, en lugar de modernizar nuestras instalaciones existentes e invertir en procesos de exploración o apertura a la inversión privada  en el sector. 

El auge, por tanto, añadieron, cubrieron todas las imperfecciones de un sistema poco eficiente  en la parte productiva y financiera y no fue debidamente aprovechado.

Puntualizaron que los resultados los tenemos hoy a la vista: el volumen de producción petrolera ha caído consistentemente y no contamos con la capacidad de refinación adecuada ni la infraestructura para transportar combustibles, lo que ha ocasionado que hoy en día importemos cerca del 70 % de nuestras gasolinas.

Asimismo, recordaron, son varios los factores que regulan el precio de nuestros energéticos: los precios internacionales, el precio del dólar -debido a nuestra dependencia del exterior en refinados-, la infraestructura existente para un abasto competitivo y la estructura de impuestos o subsidios establecida por el gobierno.

“A nuestro juicio, la decisión de adelantar el proceso de liberalización del mercado energético con la promesa de que la apertura traería menores precios, no se ha cumplido hasta el momento, ya que independientemente del cómo se le vendieron a la sociedad los beneficios de adelantar el proceso, resulta imperativo reconocer que la medida  traía consigo una doble intención no declarada: por un lado, el gobierno federal no estaba dispuesto a perder los ingresos generados por el IEPS, los cuales de ser un enorme subsidio al consumidor habían pasado a ser una considerable fuente de ingresos para el propio gobierno federal y, por el otro, a una cuestión de carácter electoral, ya que el gobierno no quería que el profundo malestar social derivado del incremento, tal y como lo experimentamos en los primeros días del 2017, tuviera un impacto negativo en el proceso electoral del presente año”.

Por tanto, insistieron, “el haber adelantado la apertura ocasionó que los proyectos requeridos como soporte para la importación, conducción, almacenaje y transportación de energéticos por parte de la iniciativa privada, y que permitirían la entrada de nuevas fuentes de abasto energético y por ende mejores precios, no estuvieran listos, lo que ha provocado que en estos momentos las gasolineras mexicanas y los distribuidores de gas sigan dependiendo de PEMEX como proveedor único”.

Aseguraron que “creemos que cuando tengamos nuevas fuentes de abasto tendremos una mayor oferta y competencia que deberá traducirse en mejores precios, aunque este elemento tenga un efecto limitado derivado de que la proporción que se paga en México por impuestos federales a los combustibles es muy alta, máxime cuando consideramos el  resultado  del manejo de las finanzas públicas a nivel federal”.

Insistieron en señalar que como sector empresarial organizado creemos que es evidente que se  ha privilegiado  el gasto corriente  en detrimento de la urgente inversión pública  productiva, y que la recaudación adicional derivada de la reforma fiscal no ha sido canalizada en acciones que  beneficien a la planta productiva del país ni a la población en su conjunto. Ante el dispendio atestiguado, queda claro que hay mucho espacio para reducir gasto y por ende impuestos, sin castigar el equilibrio financiero de las finanzas públicas.

Puntualizaron que en el caso de las tarifas a la energía eléctrica se anunció que no habrían incrementos en las mismas. Sin embargo, el haber introducido  una modificación al método de cálculo y las condiciones de consumo final, ha dado lugar a que el pago total se vea incrementado, siendo otro factor que contribuye al proceso inflacionario  que estamos viviendo los empresarios, sin dejar de considerar también la depreciación del peso  frente al dólar registrada a finales del año pasado, que trajo consigo nuevas presiones inflacionarias para los productores.

“En nuestro país, la inflación golpea más a quienes menos tienen y nuestro Estado no es la excepción a pesar de la mejoría reciente, lo cual constituye un gran reto a revertir”.

Explicaron que ésta, es una de las razones por la cual el sector empresarial yucateco, comprometido con la sociedad, decidió absorber durante el año 2017 y lo que va del presente 2018, gran parte del incremento en sus insumos. Sin embargo, hemos de reconocer que cada vez resulta más complicado el mantener esta política cuando las alzas se siguen presentando.

Por tanto y ante los hechos y circunstancias descritos, el Consejo Coordinador Empresarial de Yucatán (CCE Yucatán) afirmó que le solicita respetuosamente al Gobierno Federal que:

1. Realice un esfuerzo adicional de reducción en su gasto corriente.

2. Disminuya los impuestos a los energéticos, en especial a la gasolina.

3. Acelere los proyectos federales de infraestructura energética, particularmente a los que favorezcan al sureste mexicano

4. Que la Comisión Reguladora de Energía, la Secretaria de Energía y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, nos otorguen la homologación del costo de energía eléctrica con respecto a la del noreste del país.

De igual manera, el CCE Yucatán afirmó que le solicita al Gobierno del Estado tomar las siguientes medidas para reducir la afectación de la actual política económica:

 1.- Acelerar el proceso e inversiones para la introducción de gas natural en cantidad y calidad suficiente para que las empresas y hogares yucatecos puedan obtener los beneficios a corto plazo y no tener que esperar más tiempo. Con esto, la Comisión Federal de Electricidad (CFE), contará con un insumo en cantidad/costo/calidad apropiado y así podrá bajar su costo de generación, lo que provocará una disminución en el costo de la tarifa eléctrica en la Península de Yucatán.

 2. Facilitar el otorgamiento de permisos para que se lleven a cabo los más de 22 proyectos de generación de energías alternas programados para Yucatán, que no solo traerán grandes inversiones y generación de empleos al estado, sino también harán que la CFE disminuya su costo y el costo de la tarifa eléctrica, puesto que una parte está calculada sobre el costo de generación que actualmente es alto.

3. Fomentar que los incentivos que otorga el Gobierno del Estado estén orientados a lograr que los diversos productos yucatecos contengan mayor valor agregado, dejando así de ser proveedores de productos primarios del campo y del mar.

Y concluyeron asegurando que los empresarios yucatecos reiteramos el compromiso que tenemos con nuestro Estado.

“Continuaremos generando empleos e inversiones, y contribuyendo con nuestros impuestos en beneficio de nuestra nación. Sin embargo, demandamos que nuestros gobiernos sean copartícipes de nuestro esfuerzo atendiendo nuestras peticiones y asumiendo la responsabilidad que les compete.  Yucatán y México lo necesitan”.

Posible aumento al transporte obedece al gasolinazo aprobado por legisladores del PRI y el PAN: Rogerio Castro

Aumento en gasolinas desde el año 2000, supera el 230 por ciento.Solicitud de subsidio representaría un aumento mensual de casi 600 por ciento, dice el pre candidato de Morena al gobierno de Yucatán
Leer Noticia

Enojo empresarial ante cascada de aumentos en gasolinas y energéticos: piden al gobierno federal y estatal menos gasto corriente y menos impuestos

Las cámaras empresariales de Yucatán agrupadas en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) señalaron la marcada  incertidumbre tanto para el sector empresarial como para la sociedad en general debido a la inflación 
Leer Noticia

Inflación récord con EPN, la más alta en 16 años

Los precios al consumidor mostraron una aceleración a 6.77% en diciembre
Leer Noticia

Aterra a productores de leche el antinacionalismo del titular de la SE, Ildefonso Guajardo

Alzas incontenibles en gasolinas, diesel, gas, devaluación del peso y fragilidad gubernamental al permitir importaciones indiscriminadas de leche en polvoLeer Noticia