La libertad de prensa, no se negocia ni se condiciona... se ejerce.
Cultura

Pugnas y grillas culturales en la transición de gobierno por Eduardo Lliteras Sentíes

190

VISITAS

Es un verano tórrido, calcinado, contaminado de sargazo. Con la bóveda celeste convertida en una cúpula rojiza, ardiente por las noches en que la arena del Sahara cubre la Península de Yucatán y le saca brillo como un pandero de mercurio fundido a la luz de las hogueras, en que bailan todos los grillos que andan brincando a la búsqueda de hueso.

Hay que decirlo. El mundillo de la cultura se cuece aparte. Pero allí también se cuecen habas y ante la transición de gobiernos ya se escuchan los cantos de las cigarras en el verano que dicen: “aquí estoy, soy el indispensable”.

Como era de esperarse, ex directores y ex secretarios buscan de nuevo conducir los destinos de la cultura. Tienen largo séquito, entre quienes esperan que si llega o repite en el cargo, habrán apoyos, becas, financiamientos, puestos por otros seis años.

Y claro, hay figuras nuevas, que pugnan por el necesario relevo generacional para dirigir presupuestos y ocupar cargos, donde hasta ahora han reinado un par de personajes a lo largo de los últimos sexenios, como si se tratara de un exclusivo mundo de los supuestos iniciados de siempre.

Algunas iniciativas, como la Ariadna Medina, han destapado pugnas en redes sociales.

Ariadna, la de Murmurante Teatro, lanzó una propuesta y se desencadenaron los doctos opinadores.

“Queridos amigos y compañeros que nos dedicamos al arte en Yucatán, les comparto nuevamente esta encuesta”, decía la actriz, creadora incansable.

“Ayúdennos a llenarla y a compartirla. Mientras más encuestas se llenen los resultados de las estadísticas serán más precisos”, añadía.

Y explicaba: “Este ejercicio será un primer paso que permitirá formular políticas culturales que respondan a las verdaderas necesidades de la comunidad cultural y artística del estado.

Es un trabajo en equipo y nos toca hacer nuestra parte”.

Por ahí, alguien señaló que ante la ausencia de auténticos análisis de las políticas culturales en Yucatán, conviene recordar la reciente investigación de Katia Rejón, colega de La Jornada, que ha expresado opiniones en medio del erial local en la materia.

Ricardo E. Tatto, reintegrado en Mérida, al parecer, tras largo periodo en la Ciudad de México saltó a la arena afirmando que “lo ideal en ambos casos sería que la comunidad artística continúe organizándose pero formando un frente común que le exija a Mauricio Vila Dosal atender las peticiones y necesidades de toda la sociedad y no sólo del gremio de las artes escénicas cercano a él. Finalmente, las políticas culturales nos interesan y afectan a todos, por lo que conviene integrar disciplinas como la literatura, la música, la cinematografía, las artes visuales, el arte urbano y a los jóvenes creadores en general”.

Lo curioso es que aún no termina el gobierno de Rolando Zapata Bello y Roger Metri en la Sedeculta. A ellos dos habría que exigirles cuentas, antes que pedirle a Vila cualquier cosa. Saber qué fierros deja Metri, tras seis años de cuates, y qué habría que cambiar en la próxima Sedeculta de Vila, además de cesar en la edificación de elefantes blancos de presupuestos inflados, como el Palacio de la Música. Por ahí habría que empezar. Pero la grilla de estos días, no se trata de eso. Evidentemente. Tiene otros fines.

 

Entregaron Premios a la Cultura Ciudadana 2018

Leer Noticia

Con el Festival de las Ánimas, el Ayuntamiento fortalece la tradición y la cultura meridanas: Renán Barrera, alcalde de Mérida

Leer Noticia

Secretaría de Cultura será la primera en mudarse y estará en Tlaxcala desde el próximo año, anuncia AMLO

Leer Noticia

Reforzar la cultura de prevención, objetivo del alcalde Renán Barrera Concha, aseguran

Leer Noticia