Comunicado de prensa.- La organización civil, El Poder del Consumidor alerta a las autoridades en Ciudad de México sobre las implicaciones de permitir la realización de las Caravanas Navideñas de Coca-Cola, actos masivos cuya finalidad es enteramente comercial. Este tipo de estrategias publicitarias no solo son desaconsejadas por organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud [1] , sino que también violan lo establecido en el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad vigente en México. Dicho instrumento establece de manera clara en su artículo 24 Bis que queda prohibida la publicidad de productos no saludables que usen personajes y elementos atractivos para niñas y niños, ya que abusan de la infancia aprovechándose de su vulnerabilidad, inexperiencia, e incapacidad para reconocer mensajes de naturaleza comercial y ser altamente susceptibles a asociar los personajes y elementos que les son entrañables con las marcas y consumo de productos.
Especialistas han señalado que el uso de personajes atractivos para las infancias; como Santa Claus, duendes navideños, botargas de osos polares, y camiones con luces y
regalos, entre otros símbolos presentes en estos eventos, forman parte de una estrategia publicitaria sumamente persuasiva [2,3]. Estos elementos incitan al consumo, normalización y aceptación de la marca Coca-Cola, y su gama de productos, mismos que son dañinos para la salud poblacional. Adicionalmente, expertos regionales como la Alianza Global para la Alimentación Saludable de Niños, Niñas y Adolescentes (ALSANNA) han advertido en diferentes ocasiones que estas estrategias constituyen una violación al Interés Superior de la niñez, ya que se privilegia el interés comercial, por encima del derecho a la salud de las infancias [4].
La organización recordó que la Secretaria de Salud Federal, por medio de la Subsecretaría de Políticas de Salud y Bienestar Poblacional realizó un llamado a las autoridades sanitarias estatales y municipales, invitándoles a cumplir con sus atribuciones legales y restringir la autorización de eventos navideños que utilicen el patrocinio o promoción de bebidas endulzadas.
Por ende, se hace un llamado a las autoridades estales y municipales; pues tienen la responsabilidad de promover estilos de vida saludables, proteger la salud de la población
y, sobre todo, hacer cumplir el marco jurídico vigente en beneficio de los derechos y la salud de las infancias. “De autorizar y ayudar a la organización de estos actos publicitarios
masivos de productos que dañan nuestra salud, las propias autoridades estarían siendo cómplices de la violación del Reglamento vigente”, alertó Ana Larrañaga, Investigadora
de El Poder del Consumidor.
En México, los sistemas de salud enfrentan una grave crisis para brindar atención a las crecientes cifras de sobrepeso y obesidad, así como las enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, ente las que destacan la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares, entre otras. Esta problemática es evidente en Yucatán, donde 5 de cada 10 niñas y niños, y más de 4 de cada 10 adolescentes viven con sobrepeso u obesidad [5] . Se estima que el consumo de bebidas azucaradas es responsable de 40,000 muertes [6] y más de 230,000 casos nuevos de diabetes y enfermedades cardiovasculares cada año [7] . Además, las niñas y niños son grandes consumidores de estos productos, con un aproximado del 90% que los consumen de manera habitual [8] . En promedio, en México se consumen 163 litros de refresco por persona al año.
Así, el consumo de bebidas azucaradas y endulzadas constituye un importante factor de riesgo para el deterioro de la salud poblacional. Es importante que las autoridades estatales y municipales reconozcan que las Caravanas de Coca–Cola son una de las estrategias publicitarias más persuasivas, ya que logran que las personas generen asociaciones positivas y emocionales con sus productos, y los consuman con mayor frecuencia [9] .
Finalmente, El Poder del Consumidor resalta este llamado, y pide a las autoridades de Yucatán, y particularmente Mérida, en donde se ha manifestado de intención de realizar dicho acto, reconocer la naturaleza comercial de estos eventos que se disfrazan de “festejo comunitario” o “evento cultural”, y no permitir, ni ser cómplices de actos como las Caravanas Navideñas de Coca-Cola, en un contexto en el que la salud de nuestro país se encuentra deteriorada, y protegerla debería ser una prioridad de los gobiernos. “Navidad sí, Caravanas Coca-Cola no; podemos festejar juntos en esta temporada sin la presencia de marcas que dañan la salud de nuestra población”, concluyeron.









