El techo del Teatro José Peón Contreras se empieza a desprender ante la desidia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ya que a 3.25 años del incendio sigue sin iniciar la restauración del ya deteriorado inmueble.
A finales de octubre de 2025, el director del Centro INAH-Yucatán, Víctor Arturo Martínez Rojas, afirmó que constató la labor que se efectúa en el edificio ubicado en la calle 57 con 60 del Centro Histórico de Mérida y calculó que en mayo de 2026 estaría concluida la restauración de la cúpula, la cual contiene el mural de Las Musas.
Sin embargo se constató que el techo de la planta alta del costado del callejón tiene dos notables desprendimientos, a causa de la falta de mantenimiento.
Lo peor de todo, el INAH se niega a dar información, y el Peón Conteras es uno de los 20 pendientes que Martínez Rojas no ha podido resolver hasta el momento.
Por el momento, el inmueble permanecerá cerrado por tiempo indefinido ya que requiere de un gran y millonario proyecto de restauración.
El Teatro José Peón Contreras se inauguró el 21 de diciembre de 1908. Hoy es sede de la Orquesta Sinfónica de Yucatán y de diversos eventos artísticos, entre los que se incluyen espectáculos musicales, dancísticos, infantiles, representaciones teatrales, festivales y conferencias.
Desafortunadamente, el 1 de noviembre de 2022 se registró un incendio en el inmueble, por lo que permanece cerrada, a excepción de dos galerías.
El incendio dañó diversas estructuras del edificio y la cúpula central del considerado recinto cultural más importante del estado.
El siniestro ocasionó principalmente deterioros en el tercer nivel del teatro, en la zona cercana en donde inició. Los daños son más evidentes se detectaron en los elementos decorativos del recinto: el mural de la cúpula y las yeserías integradas en la arquitectura de las áreas afectadas
En tan sólo dos años, el gobierno del Estado erogó 14.5 millones de pesos en los supuestos trabajos de rehabilitación y equipamiento del Peón Contreras, debido a los daños causados por el incendio del 1 de noviembre de 2022, a cargo de empresas contratadas a través de adjudicaciones directas, todo ello, solapado por el INAH.
Incluso, gastó cerca de 700 mil pesos por concepto de recoja de basura, desinfección y vigilancia privada, a pesar que no hay funciones y actividades desde hace dos años y cinco meses, a excepción de diversas labores a cargo de especialistas del INAH.
De acuerdo con la información proporcionada a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (PNT), el monto total de las obras y servicios efectuados en el edificio catalogado como Monumento Artístico asciende a 15 millones 195 mil 948 pesos.











