«No considero mi papel como el de un político, no soy un político, no quiero entrar en un debate con él», respondió el Papa Prevost a periodistas que lo interpelaron en el vuelo hacia Argelia sobre el virulento ataque del presidente Donald Trump, quien en un intento por descalificarlo lo llamó débil, a favor del crimen y que de Irán tenga la bomba atómica, una serie de afirmaciones sin pies ni cabeza publicadas en sus redes sociales y posteriormente reafirmadas en declaraciones a medios estadounidenses.
«No creo que se deba abusar del mensaje del Evangelio como algunos están haciendo. Sigo alzando la voz contra la guerra, tratando de promover la paz, fomentando el diálogo y el multilateralismo con los Estados para buscar soluciones a los problemas. Demasiada gente está sufriendo hoy, demasiados inocentes han sido asesinados y creo que alguien debe levantarse y decir que hay un camino mejor».










