Acto 1
El discurso del primer ministro de Canadá, Mark Carney, en la cumbre de Davos, en Suiza, llamó la atención en un mundo azotado por la violencia creciente de la administración Trump contra quienes se creían sus aliados y sus mismos ciudadanos: “Seamos directos: estamos en medio de una ruptura, no de una transición”, dijo Carney, en referencia al fin del llamado orden mundial puesto en pie por Estados Unidos tras la Segunda Guerra. Orden, obvio, que no fue cuestionado por Canadá ni por las naciones de la Unión Europea mientras se trató de bombardear a Irak y matar a más de un millón de iraquíes, o de destruir a Libia y convertirla en un páramo dominado por bandas de delincuentes armados, torturadores y esclavistas asesinos. Pero ahora, cuando Trump amenaza con anexionarse Groenlandia y Canadá, para empezar, los gobiernos de los países que en el pasado fueron sus cómplices -incluyendo el reciente secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro- reconocen que hay una ruptura del orden que antes respaldaron, siempre de forma unánime los gobiernos de la OTAN.
“Sabíamos que la historia del orden mundial basado en normas internacionales era parcialmente falsa, que los más fuertes se eximían cuando les convenía, que las normas comerciales se aplicaban de forma asimétrica”, reconoció Carney. “Y sabíamos que el derecho internacional se aplicaba con distinto rigor según la identidad del acusado o la víctima”, declaró, por si a alguien le cabía alguna duda.
“Esta ficción fue útil, y la hegemonía estadounidense, en particular, contribuyó a proporcionar bienes públicos, rutas marítimas abiertas, un sistema financiero estable, seguridad colectiva y apoyo a marcos para la resolución de disputas”, continuó. “Así que colocamos el cartel en la ventana. Participamos en los rituales y, en gran medida, evitamos señalar las brechas entre la retórica y la realidad. Este acuerdo ya no funciona”.
Carney, ha decidido afrontar al gánster, al bully, al abusador y capo de la mafia (como es descrito por analistas de geopolítica), mientras las tropas neonazis del ICE matan ciudadanos a balazos en ciudades de Estados Unidos. No es casual. Es una estrategia bien conocida en el pasado para someter a la población que no acepta los métodos y las políticas del gobierno Trump. Ya nos podemos imaginar si entraran tropas gringas a México, lo que podría suceder. Y esto es apenas el inicio.
Acto 2
El Jefe del Estado Mayor del Aire del Reino Unido, el Mariscal del Aire Richard Knighton, afirmó que el país, Gran Bretaña, debe prepararse para una posible guerra con Rusia.
Según él, el riesgo de un ataque es real y debe ser comunicado abiertamente no solo a los militares, sino también a la gente común: familias y hogares.
Además, el Jefe de la Fuerza Aérea del Reino Unido, llamó a las familias a inmolar a sus retoños en la guerra, directa, que vendrá, ya que en Ucrania se enfrentan con Rusia, hipócritamente, tras los soldados ucranianos: Los “hijos e hijas” de Gran Bretaña deben estar preparados para luchar contra Rusia, dijo.
Knighton, quien afirmó que fortalecer las fuerzas armadas por sí solo no es suficiente, llamó a una respuesta nacional: desarrollar la industria de defensa, preparar a la sociedad y modernizar la infraestructura.
Las palabras de Knighton han sido replicadas en varios países de Europa, a la par que se atiza la rusofobia, y se inflan los presupuestos militares como exige Trump al servicio del conglomerado industrial militar estadounidense.
Asimismo, en 2025 y principios de 2026, las autoridades alemanas y los funcionarios de la OTAN han advertido cada vez más a la ciudadanía que se preparen para un posible conflicto con Rusia, haciendo hincapié en la resiliencia “con capacidad de guerra” (kriegstüchtig). Esto incluye recomendaciones para almacenar alimentos y suministros para 3 a 10 días, propuestas para implementar simulacros escolares y planes para reintroducir el servicio militar para los jóvenes de 18 años.
Por primera vez en 35 años, la Oficina Federal de Protección Civil y Asistencia en Desastres (BBK) advierte de una posible guerra.
En Resumen, en Europa todos a prepararse para la guerra y a inflar los presupuestos militares hasta al menos el 5 por ciento del PIB. A recortar el estado de bienestar. A comprar armas al conglomerado militar estadounidense. A alimentar con dinero público el sector militar nacional. Eso sí, las élites mirarán todo desde sus búnkeres.
Lo extraño para los rusófobos es que es Estados Unidos el que amenaza con invadir. La OTAN, auguraban algunos, estaría por romperse. Por llegar a su fin. Y Canadá se prepara para una posible invasión estadounidense de su territorio. En efecto. Por primera vez en más de un siglo, el ejército canadiense ha elaborado un esquema teórico sobre una posible respuesta de Canadá a una invasión de Estados Unidos, informó este martes el periódico The Globe and Mail. En México, seguimos encomendándonos al himno nacional. Y a la virgen.
Acto 3
Reino Unido admite que su gobierno hizo una llamada telefónica amenazante. El primer ministro británico, David Cameron llamó a Karim Khan fiscal, jefe de la Corte Penal Internacional, en un intento de intimidarlo y obligarlo a detener la investigación de los crímenes de guerra cometidos por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu y sus tropas israelíes en Gaza, donde a diario siguen matando civiles, niños, mujeres, hombres y periodistas.
Por otro lado, Francesca Albanese, relatora de Naciones Unidas sobre los territorios palestinos, quien ha denunciado a Israel por genocidio en Gaza, fue sancionada por colaborar con la Corte Penal Internacional (CPI) en sus esfuerzos por procesar a ciudadanos estadounidenses o israelíes relacionados con el genocidio en Gaza.
El gobierno de Trump ha sancionado a cuatro de los jueces del CPI. A Albanese no le perdonarán haber publicado su informe: “De la economía de la ocupación a la economía del genocidio”, en el que revelaba a las grandes empresas cómplices de la ofensiva de Israel en Gaza y de hacer negocios con el exterminio palestino. Ya había recibido amenazas tras su informe de marzo: “Anatomía de un genocidio”. También, le congelaron todos sus bienes. Y la pusieron en una lista negra que le aparta de todo el sistema bancario internacional, como si fuera una terrorista o una narcotraficante. No puede tener una cuenta bancaria. Ni tarjeta de débito o crédito, ni recibir transferencias bancarias.
Acto 4
El FBI realizó un allanamiento sin precedentes de la vivienda de Hannah Natanson, en Virginia, una periodista del diario The Washington Post con la justificación de ser parte de una investigación sobre un contratista acusado de retener ilegalmente documentos oficiales clasificados.
Los agentes registraron la vivienda e incautaron el teléfono móvil, dos computadoras portátiles y un reloj inteligente de la periodista.
Acto 5
El ejército israelí mató en Gaza a al menos once palestinos, entre ellos tres periodistas que estaban cumpliendo tareas para el Comité Egipcio para la Reconstrucción de Gaza. Mohammad Qeshta, Abdul Ra’ouf Shaath y Anas Ghunaim murieron luego de que un misil israelí impactara contra su vehículo. Shaath colaboraba con la cadena CBS News y la agencia de noticias France-Presse y se había casado hace apenas unas semanas.
Post Scriptum
Los organizadores del mayor festival literario gratuito de Australia cancelaron el evento el martes después de que más de 180 escritores y ponentes se retiraran tras la cancelación de la participación de una escritora y académica australiano-palestina.
El revuelo comenzó cuando la junta directiva del Festival de Adelaida, que organiza la Semana de los Escritores de Adelaida, anunció el 8 de enero que habían retirado la invitación de Randa Abdel-Fattah al evento “debido a sus declaraciones previas” y alegando sensibilidades culturales.
Censura, pura y dura.









