Las empresas concesionarias que prestan el servicio del sistema Va y Ven informan a través de un comunicado que “a partir de este día únicamente será posible operar aproximadamente con el 50% de la flota disponible”. Según justificaron, en su comunicado, dicha situación “se debe a la falta de pago de los adeudos operativos por parte de la Agencia de Transporte de Yucatán (ATY)”.
Asimismo, aseguraron “esta situación no responde a una medida de presión, a una suspensión voluntaria del servicio ni a una decisión empresarial para afectar a los usuarios. Se trata de una consecuencia directa de la falta de liquidez que enfrentan las empresas después de meses de operar con pagos pendientes y costos crecientes”.
Aseguran que “los concesionarios han sostenido reuniones, mesas de trabajo y gestiones institucionales con la Agencia de Transporte de Yucatán y con el Gobierno del Estado, particularmente con la Secretaría General de Gobierno, buscando soluciones que permitieran evitar llegar a este escenario”.
Y, sin embargo, dicen que “los adeudos continúan sin ser regularizados”.
Aseguran que “actualmente las empresas enfrentan dificultades para cubrir obligaciones indispensables para la operación diaria”, como combustible, mantenimiento preventivo y correctivo, refacciones, talleres y proveedores especializados, neumáticos, nómina y obligaciones laborales, seguros y servicios operativos”.
E insisten en su comunicado que “la reducción de unidades es consecuencia de la imposibilidad material de continuar operando la totalidad de la flota sin recursos suficientes para garantizar condiciones mínimas de seguridad, mantenimiento y operación”.








