La vigilancia estadounidense del litoral cubano y yucateco así como del canal de Yucatán y del Caribe dio como resultado la captura, por la Guardia Costera de Estados Unidos del buque portacontenedores Grace, el cual transportaba grandes cantidades de combustible presuntamente ilegal con destino a Cuba. El buque fue escoltado hasta el puerto de Progreso, Yucatán, con el apoyo de la Marina mexicana que actuó bajo las órdenes del gobierno estadounidense.
Según la información oficial disponible, la Guardia Costera estadounidense abordó la embarcación de 91 metros de eslora a principios de septiembre en aguas del mar Caribe, entre Cuba y México.
Asimismo, según la información divulgada por el diario estadounidense The New York Times, el buque, de 300 pies de eslora (91 metros), fue interceptado en el mar Caribe, entre Cuba y México, el 5 de septiembre.
Las autoridades estadounidenses llaman al buque parte de la “flota oscura” que opera alrededor del planeta para eludir las acciones ilegales de incautación de buques y petróleo por parte del ejército estadounidense y de la OTAN en su intento por golpear a la economía rusa, iraní y también la cubana.








