Luego de que se diera a conocer el caso de un animal de compañía que murió presuntamente electrocutado en el fraccionamiento Juan Pablo II, personal de la Comisión Federal de Electricidad acudió a verificar las instalaciones eléctricas de la zona. Resultó, tras circular la versión de los vecinos y medios que el cable no era de la Comisión Federal de Electricidad sino del Ayuntamiento de Mérida, dado que por su grosor y tipo no parecía un cable de una luminaria municipal. Se trata de un cable en desuso de hace 40 años que ni siquiera fue reconocido en un primer momento por el personal municipal ya que como señalamos data de hace cuatro décadas. El cable fue retirado.
Durante la revisión se identificó que el conductor involucrado correspondía al sistema de alumbrado público municipal, por lo que se dio aviso a las autoridades correspondientes.
La Dirección de Servicios Públicos informó que, al tener conocimiento de la situación, intervino de inmediato, retiró el cable de una instalación antigua y dejó segura la zona.
https://twitter.com/infolliteras/status/2108261943651836392/photo/2
La dependencia precisó que no existían reportes previos sobre las condiciones de riesgo de ese conductor en particular y reiteró el llamado a reportar instalaciones deterioradas al 070 o al (999) 924 4000. Según se averiguó era una instalación muy antigua de al menos 40 años.
El caso pone de relieve la importancia de la coordinación entre autoridades y de los reportes ciudadanos para prevenir nuevos incidentes.








