Militares fueron acusados de robar 50 mil pesos y mil dólares en efectivo, además de celulares y otras pertenencias en Nuevo Laredo. Los soldados no sólo robaron, golpearon a tres personas y causaron daños en dos vehículos. Al enterarse de lo sucedido, un comerciante los persiguió y numerosos ciudadanos se sumaron a la persecución y los enfrentaron.
Una denuncia ciudadana en redes sociales desató la indignación popular en Nuevo Laredo, luego de que tres jóvenes fueron agredidos físicamente durante una “revisión de rutina” realizada por elementos del 16.º Regimiento de Caballería Motorizad de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA). Tras someterlos, los militares les robaron 50 mil pesos, mil dólares y varios teléfonos celulares, propiedad de clientes del comerciante Miguel Ríos García. Además, causaron daños en el vehículo en el que viajaban que sumarían al menos otros 100 mil pesos.
Posteriormente, los soldados huyeron en tres vehículos oficiales —un camión blindado y dos patrullas— que fueron perseguidos durante más de tres horas por el propio el empresario, Miguel Ríos, padre de uno de los jóvenes afectados. La persecución culminó cuando cientos de ciudadanos se sumaron espontáneamente y lograron bloquear las unidades en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines. Ríos García, dueño de un negocio de reparación y venta de celulares.
Durante la persecución, los elementos castrenses circularon en sentido contrario, brincaron camellones y colisionaron con varios vehículos, incluido el de Ríos, quien denunció daños en la suspensión, defensa y llanta de su camioneta.
Horas más tarde arribó al lugar el coronel David Gonzales Carrasco, comandante del 16.º Regimiento, quien sostuvo una negociación dentro de la camioneta del comerciante a quien devolvió los mil dólares y se comprometió verbalmente a pagar los 48 mil pesos restantes y a cubrir los daños al vehículo, pero se negó a firmar cualquier documento que respaldara su promesa.










