Representantes de las comisarías de San José Tzal, Petecbiltun, Hotzuc y Texán Cámara se suman a la lucha de las familias de Chocholá, Progreso y Umán en contra de cementeras, caleras, sascaberas, concreteras, criberas y sitios de extracción de material de construcción, ante el grave problema de contaminación que generan con la emisión de micropartículas.
Los inconformes presentaron formal solicitud a la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS) del Estado, exigiendo se niegue el permiso 049/2025 relativo a la Solicitud de Impacto Ambiental para llevar a cabo el proyecto denominado “Banco de materiales” Proser-agregados consistente en un banco de materiales para explotación de estrato seco, planta trituradora y asfalto” que se pretende localizar dentro del Ejido de San José Tzal.
Tal proyecto, dijeron, no contó con consulta indígena y que vulnera los derechos al territorio y a la libre determinación de esos pueblos, quienes serán afectados de manera grave por los impactos ambientales, a la vivienda, a la salud y al agua.
Asimismo, dijeron que dicha empresa afectaría a las familias de San José Tzal, comisarías de Mérida, así como de Petecbiltún y Hotzuc, poblados de Umán, en especial, por la emanación de micropartículas.
Académicos e investigadores coincide en afirmar que la contaminación por micropartículas es un grave problema en Yucatán, ya que son innumerables las cementeras, caleras, sascaberas, concreteras, criberas y sitios de extracción de material de construcción, que aún están en funcionamiento, y lo peor de todo, cerca de colonias, fraccionamientos y comisarías.
La situación se complica cuando estos sitios son abandonados, tal el caso de las sascaberas, cuyas excavaciones llegaron al manto freático, por lo que la contaminación del subsuelo es mayor.
Asimismo, coincidieron en el éxito obtenido por los pobladores de Cholul, con la reubicación de la calera Mayacal, a partir de fin de año, pero aún falta mucho por hacer, por lo que apoyaron la labor de los pobladores de Flamboyanes, comisaría de Progreso; de Chocholá y de Umán.









