Un ataque israelí contra una aldea de mayoría cristiana, en el sur del Líbano, mató a un sacerdote católico e hirió a al menos a cinco personas. El padre Pierre al-Rahi, sacerdote maronita, ha muerto tras negarse a irse a pesar de las órdenes de evacuación israelí.


Decía que mientras hubiera un alma que necesitase de los sacramentos, el tenía el compromiso con Dios de quedarse.








