Eduardo Lliteras Sentíes.- Palazzo Taverna se encuentra a escasas dos cuadras y media del río Tíber y del Ponte Sant´Angelo, con su fuente rumorosa y cuajada de idílica vegetación al fondo del cancel por el que habré pasado innumerables ocasiones: me gustaba quedarme mirando el camino empedrado copeteado por la fontana enmarcada en los arcos de la entrada, todo un espectáculo con las berlinas de lujo saliendo a vuelta de rueda del palacio romano y del Monte Giordano. En lo alto, la familia Orsini construyó una fortaleza para resguardar parte de la fabulosa riqueza acumulada con tres papas de la familia noble romana, e innumerables cardenales creados durante la Edad Media.
Caminando por vía de Monte Giordano y luego por vía del Pánico se desemboca frente al puente y a la fortaleza Sant´Angelo y a una plazoleta del mismo nombre. Desde las alturas de la fortaleza, al elevar la mirada, se mira a San Miguel Arcángel, con la espada desenvainada, y sus alas desplegadas, observando severo los cielos de Roma y a los neo predicadores tecnológicos, como Peter Thiel, gurú tecnológico de la derecha MAGA (Make America Great Again), quien precisamente convocó y encabezó un aquelarre en el Palazzo Taverna, ubicado, como dije a un tiro de pedrada del Vaticano, hace unos días. Del “seminario”, se hicieron eco la mayoría de los diarios italianos, los que mencionaron que los asistentes, tras salir de Palazzo Taverna, se dirigieron a la Basílica de San Giovanni dei Fiorentini, donde claro, se celebró una misa en latín, parte del rito neocon de los supremacistas blancos. Eso sí, el secretismo era forzoso. Nadie quería hablar abiertamente con los reporteros que se acercaron al lugar ya que estaba prohibido, además de que en la cueva tecnológica del “prometeísmo técnico totalitario” (como lo describió el Osservatore Romano) los teléfonos celulares estaban prohibidos.
Entre los invitados al aquelarre del socio de Palantir, se encontraban periodistas, empresarios, políticos y ex políticos, académicos y miembros de supuestos “grupos de expertos”.
La elección del lugar, obvio, no fue casual, con su ubicación tan cercana al Vaticano, otro Estado que Trump y sus asesores como Thiel, quisieran tomar al estilo Venezuela, a pesar de tener a un papa estadounidense, pero demasiado latinoamericanista y poco proclive a seguir su fe en la guerra, en la llegada del “Tercer Templo” y en el evangelismo sionista y sus aspiraciones a erigir el Gran Israel e imponer su hegemonía en el mundo árabe y en Asia Occidental.
Es evidente que en el Palacio Apostólico no escapa nada de lo que sucede en los vetustos palacios de la Ciudad Eterna, menos en los muros de los Orsini. El telepredicador tecnológico, fue descrito en el diario del papa, el Osservatore Romano, como un falso profeta: “quizá sea un genio tecnológico, pero sin duda no es un genio religioso”, rezaba un editorial de Eugenio Mazzarella, quien insistía “en que sus milagros tecnológicos en la creación de cadenas de valor no son más que una variación de los milagros de los falsos profetas”.
Para el diario de la Santa Sede, el multimillonario Peter Thiel, cofundador de Paypal y Palantir (involucrada ésta última con sus programas de IA en la selección de “objetivos” en el genocidio en Gaza y ahora en la guerra ilegal contra Irán, incluida la matanza de más de 165 niñas en una escuela en Minab) con su escatología tecno-teológica está abocado al “matadero de la historia universal, a menudo en su peor e implacable forma”.
La conferencia en el palacio de los Orsini, fue rigurosamente a puerta cerrada, con 165 invitados, sujetos a un acuerdo de confidencialidad que conllevaba una multa de 10 millones de euros, según trascendidos recogidos en Roma.
Y claro, como era de esperarse, tras salir de Palazzo Taverna, para purificarse de los diablos escupidos por el líder ideológico de MAGA, los asistentes se dirigieron a la Basílica de San Giovanni dei Fiorentini para escuchar una misa, obvio, en latín.
El tema principal en Palazzo Taverna, del ideólogo crecido en una familia cristiana ultra en los Estados Unidos, giró en torno a una reflexión sobre el anticristo y la teoría de que democracia y libertad, ya no son compatibles en la época actual.
Post Scriptum
Francesca Albanese, Relatora Especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos ocupados desde 1967, dijo: “Las democracias liberales se dirigen hacia el modelo israelí, con vigilancia, control y exclusión”.
“Muchos países corren a conseguir la última tecnología israelí, probada sobre los palestinos, para controlar a sus propias poblaciones”, advierte la relatora de la ONU, que acaba de publicar su libro ‘Cuando el mundo duerme’.












