El ‘Anatoli Kolodkin’, de la flota de petroleros de Rusia y que transporta 730.000 barriles de crudo, ingresó a aguas cubanas. Curiosamente el gobierno estadounidense decidió no bloquear, en un cambio de estrategia hacia la isla al borde del colapso por falta de energía. Los apagones en Cuba se han vuelto cotidianos y el gobierno ha tenido que declarar la emergencia por la falta de combustible, suspendiendo la mayor parte de las actividades en la isla. El buque se encuentra actualmente a la espera de ser descargado en el puerto de Matanzas, informó TASS.
El petrolero transporta unas 100.000 toneladas de petróleo y está destinado al puerto de Matanzas, según informó Reuters, citando al Ministerio de Transportes ruso.
Según el New York Times, la carga podría “comprar al menos unas semanas” de tiempo en Cuba antes de que se agoten las reservas de combustible. La isla, con unos 10 millones de habitantes, depende en gran medida de las importaciones para apoyar la producción eléctrica y limitar los cortes de electricidad.
La crisis ha tenido efectos concretos en la vida diaria. Reuters señala que el país necesita combustible para evitar más apagones, los que duran días completos. Además las ventas de gasolina siguen estando fuertemente racionadas. The New York Times añade que la falta de diésel ha paralizado el transporte y las actividades agrícolas e incluso ha ralentizado la distribución de ayuda humanitaria.








