Vivía “escondido” en Mérida entre Komchén y San Ramón Norte tras fingir su muerte en Querétaro. Rodeado de autos de súper lujo, relojes caros y otros lujos vivía en la capital yucateca “Justo Rivera Parrazales”, definido como operador financiero en Yucatán, del Cartel Jalisco Nueva Generación.
A través de varios operativos realizados con armas largas y numerosos miembros de las fuerzas armadas, autoridades de la Fiscalía General de la República habrían dado como resultado la captura de dicho personaje durante el viernes y la incautación de bienes de alto valor aún no reportados por las autoridades.
En 2025 circuló la versión de que Justo Rivera Parrazales, “empresario” tabasqueño, fue ejecutado en Querétaro. Se le identificaba como enlace entre el exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón (actual cónsul en Florida), y el grupo Tabasco. Rivera Parrazales era señalado como prestanombres de Escandón. Según dicha versión falsa que circuló en 2025 como señalamos, dicho persona habría sido asesinado por un comando del CJNG al salir de un bar, junto con Diego Jesús Méndez Velázquez (“El Changuito Méndez”) y Berenice Méndez Vargas (“La Bere”). A pesar del silencio oficial, se confirmó la ejecución.
Sin embargo, la Secretaría de Marina y la SSPPC, durante los cateos e irrupciones en varios inmuebles ubicados en el norte de Mérida y en las inmediaciones de la comisaría de Komchén habrían detenido a dicho personajes, según versiones no confirmadas por las autoridades.
“Justo Rivera Parrazales” sería operador financiero en Yucatán, del Cartel Jalisco Nueva Generación y está señalado de realizar tráfico de estupefacientes con destino a los Estados Unidos. Asimismo, Justo Sierra Parrazales ha sido señalado por su presunta participación en una red de corrupción y posible desvío de recursos públicos durante la administración del exgobernador de Chiapas, Rutilio Escandón. En marzo de 2025 hizo circular la versión de que habría fallecido durante un ataque armado en Querétaro; sin embargo, posteriormente surgieron versiones de que habría fingido su muerte para evadir la acción de la justicia y esconderse en Yucatán.










