Cartas a la Redacción.- Aspirantes a licenciaturas de la ENES UNAM Unidad Mérida solicitamos apoyo para visibilizar la situación en la que nos está colocando la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para continuar nuestro proceso de ingreso.
Queremos solicitar el apoyo de los medios de comunicación y exponer públicamente la situación para visibilizar la afectación desproporcionada que ha generado la decisión de la Universidad al no contemplar a ENES Mérida como sede para la aplicación presencial del examen de admisión.
El proceso de admisión a licenciatura de la UNAM 2026 fue sometido a revisión después de que se denunciaran presuntas prácticas de trampa durante el examen de ingreso y de que la propia Universidad identificara irregularidades reflejadas en el análisis estadístico de los resultados a nivel nacional.
A partir de ello, se constituyó una Comisión Técnica de Expertas y Expertos Universitarios para evaluar el proceso de selección, la cual recomendó la aplicación de un examen de control presencial para las personas aspirantes convocadas.
Como aspirantes, expresamos nuestro respaldo a las medidas implementadas por la UNAM para garantizar la transparencia, legalidad y certeza del proceso de ingreso.
Nuestra inconformidad no radica en la decisión de reaplicar el examen de manera presencial, sino exclusivamente en la asignación de las sedes, ya que consideramos que ENES Mérida debe ser habilitada como sede para quienes aspiramos a ingresar a dicho campus. Asimismo, queremos dejar en claro que nuestra petición no está dirigida a los directivos de la ENES Mérida, quienes no son responsables de esta decisión, sino a las autoridades centrales de la UNAM encargadas del proceso de admisión.
El día 24 de julio de 2026, la UNAM anunció la suspensión provisional de los trámites de inscripción y entrega documental para las personas aspirantes de nuevo ingreso mientras una comisión técnica revisaba el proceso de admisión; posteriormente, el 4 y 5 de agosto, la universidad informó que el examen de ingreso sería reaplicado de manera presencial del 12 al 19 de agosto de 2026, habilitando únicamente sedes en Ciudad de México, León, Oaxaca y Tijuana; para este momento, numerosas personas aspirantes a la ENES Mérida ya habían manifestado formalmente, a través de los canales institucionales disponibles, su preocupación por la ausencia de una sede en el sureste del país y las afectaciones económicas y logísticas que ello representa.
Asimismo, se informó que, a partir del 7 de agosto, las y los aspirantes podrían consultar, a través de sus respectivas cuentas en el portal de la DGAE (https://www.dgae.unam.mx/), la sede asignada para la presentación de la evaluación. Sin embargo, hasta este momento no se ha considerado a la ENES UNAM Unidad Mérida como sede de aplicación, pese a tratarse de la unidad a la que aspiramos ingresar. Esta decisión, junto con la difusión gradual, insuficiente y poco oportuna, ha generado una afectación económica considerable y ha mantenido en un alto nivel de incertidumbre a cientos de aspirantes y sus familias.
Ante la posibilidad de no habilitar Mérida como sede, la alternativa de trasladarse a la Ciudad de México o a cualquiera de los otros tres estados habilitados —ubicados únicamente en el centro y norte del país— representa una barrera socioeconómica importante. Al tratarse de un aviso de último momento y en plena temporada vacacional de verano, los costos de transporte aéreo, hospedaje y alimentación son considerablemente más elevados, haciendo que muchas familias enfrenten gastos que no tenían previstos y que, en algunos casos, resultan difíciles o imposibles de cubrir. Además de impacta en mayor medida a jóvenes provenientes de otros estados que con base en el calendario oficial previo a las suspensiones realizaron inversiones importantes para trasladarse a Yucatán y rentar vivienda con el fin de iniciar sus estudios en la ENES Mérida. Hoy, esas inversiones se encuentran en riesgo.
A toda esta situación se suma la falta de información oficial sobre la logística del proceso, pues ante la ausencia de comunicados claros por parte de las autoridades universitarias, han surgido diversas versiones entre la comunidad de aspirantes —como la posibilidad de ser trasladados en autobuses hacia otras sedes— que, al no estar confirmadas, únicamente promueven la desinformación e incrementan el estrés que viven las familias mientras esperan respuestas oficiales.
Ante esta situación, algunas personas aspirantes han decidido recurrir a las vías institucionales para la defensa de sus derechos, presentando una queja ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al considerar que la asignación de sedes podría vulnerar el derecho de acceso a la educación superior en condiciones de igualdad y equidad.
Nuestra única petición es que las autoridades correspondientes habiliten ENES Mérida como una de las sedes presenciales para la aplicación del examen de admisión, pues consideramos que esta medida permitirá garantizar condiciones más equitativas para las y los aspirantes del sureste del país, sin afectar las acciones que la Universidad ha implementado para brindar certeza al proceso.
Les pedimos atentamente su apoyo como medio de comunicación para dar voz a esta petición y visibilizar la situación ante la opinión pública y las autoridades universitarias, con el objetivo de encontrar una solución justa para las y los aspirantes del sureste de México. Atentamente, Aspirantes a ENES Mérida








