Las élites estadounidenses en su afán por sostener su dominio imperial global, no cesan de escalar las guerras contra Rusia e Irán.
En el caso de la agresión estadounidense contra Irán, con Israel como socio y al mando, la derrota es un término utilizado mayoritariamente por analistas y observadores, que han visto con estupor cómo el conflicto se extiende a la península arábiga y al Mar Rojo, poniendo en entredicho la misma existencia del régimen saudita, cómplice de guerras de agresión genocidas en Oriente Medio. El movimiento tribal yemení conocido popularmente en occidente como los hutíes, y por analistas como Ansar Allah, ha dado un golpe militar estratégico al régimen del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán.
El estrecho de Mab El Mandeb en el Mar Rojo se encuentra bajo el control de Ansar Allah, impidiendo el tránsito de buques petroleros sauditas, estrangulando a su régimen petrolero. Además, y no menos importante, Arabia Saudita se ha quedado sin la posibilidad de exportar petróleo tras los ataques de Ansar Allah al oleoducto Este-Oeste de 1.200 km de longitud que le permitía evitar el estrecho de Ormuz, en poder de Irán, a pesar de las fanfarronadas del presidente estadounidense Donald Trump, quien estaría preparando otro ataque masivo contra los iraníes, precisamente, en un intento desesperado por abrir Ormuz a la circulación del petróleo y gas, tras la escalada de precios del diésel en Estados Unidos.
El precio récord del galón de diésel en Estados Unidos en casi 7 dólares, está encareciendo todos los productos en el vecino del norte, donde la mayor parte de las mercancías se mueven por carretera y en camiones. La economía estadounidense tiene graves problemas y Trump tiene el voto de noviembre en el horizonte cercano.
Algunos decían que Trump tenía las elecciones intermedias de noviembre como límite para poner fin a su fracasada guerra con Irán, para no perder las cámaras. Pero ahora, con ese límite a la vuelta de la esquina, se ve casi imposible que Trump logre conservar la mayoría en ambas cámaras, mientras otros apuntan a que el régimen supremacista y racista estadounidense en realidad estaría tirándose de cabeza al precipicio bajo la presión del criminal de guerra israelí, Benjamín Netanyahu, quien presiona para que no cesen las hostilidades contra los ayatolas.
Son seis meses de que inició la guerra de agresión de Washington y Tel Aviv contra Teherán, con el bombardeo de decapitación contra el ayatola Alí Jamenei, quien como se recordará falleció en febrero del presente año tras un bombardeo en el que también perdieron la vida varios miembros de su familia, incluyendo a su hija Boshra, una nieta y otros parientes cercanos.
Trump fue convencido del ataque en la creencia, según le susurraron a sus oídos, de que con la muerte de Jamenei el régimen iraní colapsaría. Y al caer daría lugar a un gobierno filo estadounidense y filo israelí con un títere semejante al actual de Delcy Rodríguez en Venezuela, donde a través de una operación con el apoyo interior, se logró el secuestro de Nicolás Maduro y su esposa, así como la apropiación de las reservas petroleras venezolanas, una de las más grandes del mundo, como ha presumido el mismo Trump quien simplemente se está embolsando los recursos de la venta del oro negro venezolano.
Asimismo, los bombardeos de la OTAN a través del régimen ucraniano contra refinerías rusas, está generando escasez de combustibles y diésel a nivel global. Se teme lo que ya está a la vista, inflación, encarecimiento de alimentos, además de revueltas y crisis por la falta de comida, la escalada de precios y el desempleo.
No menos importante es señalar las advertencias de que Trump y su gobierno barajan utilizar bombas atómicas tácticas contra Irán.
Un reciente y peligroso incidente que involucraba a un buque chino cargado de trigo, revelado por la CNN, estuvo a punto de provocar un conflicto militar con China, luego de que un operativo militar estadounidense fue abortado a último minuto para abordar dicho navío, al que un informe generado con Inteligencia Artificial señalaba falsamente de transportar material nuclear para Irán.
En efecto. Un informe de inteligencia falso generado por Inteligencia Artificial (IA) estuvo a punto de provocar que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos interceptaran y abordaran un buque comercial chino en Oriente Medio, según reveló una investigación exclusiva de la cadena CNN. El software identificó erróneamente el cargamento del barco como componentes destinados a un programa de armas nucleares. El ataque fue detenido en el último minuto como señalé. Y evidencia la locura en la que se encuentra el mundo, el imperio en decadencia y en jaque por la tríada China-Irán-Rusia y el surgimiento de los BRICS y de alternativas al dólar como moneda de reserva y de intercambio global.
Como se sabe, hay personeros en el Pentágono y en el gobierno estadounidense, así como en los llamados centros de pensamiento conservadores del vecino país, que barajan la hipótesis de un ataque de decapitación contra China semejante al realizado contra Irán. El ataque, se sabe, prevé destruir los buques militares chinos, principalmente los portaviones de la armada china, así como eliminar a sus dirigentes.
Mientras tanto, la guerra de delegación contra Rusia, sigue escalando a niveles que acercan cada vez más la posibilidad de un conflicto militar directo entre los miembros de la OTAN y Moscú, en su afán por destruir a Putin y su gobierno. Y desmembrar Rusia.
Post Scriptum
Casi nadie se acuerda en los medios mexicanos de la destrucción sin freno del sur del Líbano por parte de Israel, nación que no ha respetado su presunto alto al fuego ni un solo día. En Gaza los bombardeos genocidas diarios y las muertes de civiles no cesan. Y Cisjordania está siendo anexionada a través de las agresiones, muertes, robo y destrucción de propiedad privada de los palestinos. Asimismo, los bombardeos israelíes contra Siria y la inestabilidad creciente en éste país, podría provocar un conflicto entre Israel y Turquía.








