Según Francisco Javier Cervantes Carrillo, investigador del Instituto de Ingeniería de la UNAM, Unidad Académica Juriquilla, quien está centrado en la investigación y tratamiento de las aguas residuales generadas por la industria porcícola, “el agua residual constituye un recurso de mucho valor, siempre y cuando se maneje con inteligencia y con un saneamiento efectivo” y puede generar, por ejemplo, “biogás (gas natural que se forma cuando los desechos orgánicos se pudren sin aire), que pueden transformarse en electricidad y producir aproximadamente 1.7 gigawatts-hora al año”, según dijo.
Las aguas residuales, dice el investigador de la UNAM, dejaron de ser un desecho, ya que su tratamiento y reúso son fundamentales para una gestión sostenible de los recursos hídricos, lo que permite generar energía, aprovechar nutrientes y recuperar materiales de valor.
“El proyecto está en curso, llevamos muy buen avance. Vengo trabajando con el Grupo Porcícola Mexicano, que es el mayor productor porcino del país, ubicado principalmente en la península de Yucatán. Tienen una derrama económica de 40 millones de pesos en las comunidades, lo cual representa el 50 % del Producto Interno Bruto de esas comunidades yucatecas”.









