Murió una asistente de nombre Daria de laboratorio del Instituto de Investigación Anti Plaga de Irkutsk, en la región rusa de Siberia, según algunas versiones. Los medios locales especulan sobre una exposición accidental a la bacteria de la peste, pero las autoridades rusas hablan de una “neumonía de origen desconocido”. Unas 200 personas se encuentran bajo observación. La Casa Blanca sigue de cerca la situación, dicen medios occidentales. Sin embargo, tras una investigación más profunda y la cuarentena de 197 personas en contacto con Daria, una especialista de laboratorio que murió de “neumonía de causas desconocidas” en la región de Irkutsk, la Autoridad de Seguridad Sanitaria, Rospotrebnadzor, no ha encontrado cepas de peste.
Una investigadora de 28 años del Instituto Antipeste de Irkutsk, Siberia, falleció tras desarrollar una forma grave de neumonía, según algunas versiones publicadas en medios europeos y estadounidenses. La mujer, Daria Shipilova, trabajaba en el Instituto de Investigación Antipeste de Shelekhov, un centro especializado en el estudio y la vigilancia de agentes infecciosos peligrosos. Falleció a principios de octubre, según informaron la CNN y Euronews.
El incidente —y el hecho de que ocurriera en el instituto antipeste— llevó a las autoridades rusas a adoptar medidas de precaución y a someter a vigilancia médica a unas 200 personas que habían estado potencialmente en contacto con la investigadora, dicen medios occidentales.
Sin embargo, medios rusos señalan que no se han emitido cuarentenas regionales ni mandatos de uso de mascarillas en público, a diferencia de lo reportado por una empresa holandesa; en cambio, los trabajadores alrededor de la instalación fueron obligados por sus empleadores a usar mascarillas.
Hasta el momento, no se ha confirmado ningún brote de peste ni ninguna muerte causada por la bacteria de la peste (*Yersinia pestis*); sin embargo, según informaciones de medios independientes rusos y fuentes locales —tal como ha reportado Euronews—, el investigador rompió accidentalmente un tubo de ensayo mientras trabajaba con material biológico el 25 de septiembre. Según dichas fuentes, el tubo contenía precisamente la bacteria causante de la peste. No obstante, esta versión no ha sido confirmada oficialmente.
La agencia sanitaria rusa Rospotrebnadzor sostiene que no se registró ningún incidente relacionado con la manipulación de microorganismos patógenos en el instituto. El diagnóstico notificado oficialmente es «neumonía de etiología desconocida», lo que significa que aún no se ha identificado la causa. Según Rospotrebnadzor, los análisis adicionales de las muestras tomadas a la paciente no detectaron microorganismos vinculados a sus actividades profesionales.
Las autoridades rusas han confirmado que no hubo ninguna violación de seguridad en el Instituto de Irkutsk. Todas las personas de contacto identificadas permanecen en aislamiento y bajo inspección.
La peste neumónica, como se temía inicialmente, es un caso raro pero ocurre en unos pocos cientos al año; esto se trata y contiene fácilmente con antibióticos. El riesgo de infección general es prácticamente imposible.








