Eduardo Lliteras Senties .- Un ataque nuclear tendría lugar contra Irán en cualquier momento después de las elecciones de medio término en los Estados Unidos, contra la montaña conocida como Pickaxe, especulan desde hace semanas analistas y expertos militares que han recogido declaraciones y planes del ejército estadounidense y de la administración Trump así como del gobierno israelí de Benjamín Netanyahu. Esto va mucho más allá de un panfleto electoral para tratar de descarrilar a Trump y su banda de mafiosos en el poder en Washington al servicio del sionismo expansionista y genocida.
La Montaña Pickaxe se encuentra en la provincia de Isfahán, a unos 1,5 kilómetros de la instalación con fines civiles de enriquecimiento de uranio de Natanz. Según expertos, este complejo es una de las instalaciones subterráneas más fuertemente fortificadas de Irán, debido a su considerable profundidad y construcción dentro de roca granítica sólida. No ha sido objetivo en ataques anteriores porque no existen armas convencionales ni planes arquitectónicos precisos del sitio necesarios para su destrucción.


Las estimaciones técnicas indican que las salas subterráneas en este complejo se encuentran a profundidades que van de 80 a 100 metros, alcanzando hasta 600 metros en algunas ubicaciones.
Precisamente ahora Trump ha vuelto a amenazar con atacar a Irán con armamento nuclear. Si se produce un intenso ataque contra la instalación nuclear profundamente enterrada allí, las partículas radiactivas podrían dispersarse en la atmósfera y los vientos del este podrían llevarlas desde Afganistán hasta Pakistán e India. Peshawar, Quetta, Islamabad, Lahore, Karachi… ninguna ciudad estaría a salvo, advierten además del riesgo de enfermedades de tiroides en los niños, cultivos afectados, el agua y los alimentos contaminados.
Precisamente el mes pasado en Italia realizaron los ejercicios militares de cada año para simular la carga de las armas atómicas que Estados Unidos almacena en dicho país y denominadas Steadfast Noon.
Irán por su parte se prepara: la televisión oficial iraní y las agencias de noticias iraníes publicaron un video de advertencia para los ciudadanos en caso de un ataque nuclear, con varias instrucciones para manejar la explosión nuclear, en el que, entre otras cosas, aconsejan lo siguiente: No miren la luz intensa de la explosión; si están afuera y no pueden entrar inmediatamente a un edificio, protéjanse detrás de una barrera, acuéstense en el suelo y cubran la cabeza y la cara; después de que pase la onda de la explosión, entren al edificio más cercano; no se queden para mirar o grabar, y no se refugien dentro del automóvil; dentro del edificio, vayan al sótano o al centro, lejos de las ventanas y las paredes exteriores; cierren las puertas y ventanas, y apaguen el aire acondicionado o cualquier ventilación que aspire aire del exterior.
Éste es el mundo que el Occidente Colectivo está creando en su caída del podio imperial y del dominio indiscutido global.
Campaña de desinformación
El Pentágono ha creado en secreto una agencia clandestina, llamada Oficina de Apoyo Tecnológico (TSO), para desarrollar ciberataques, interrupciones en la cadena de suministro y tácticas de desinformación destinadas a ralentizar el desarrollo de tecnologías militares por parte de los adversarios, especialmente de China.”
Así lo afirma un informe publicado por el medio estadounidense “Politico”, el que afirma que la agencia, dirigida por el subsecretario de Defensa Steve Feinberg, podría controlar más de 1.500 millones de dólares en fondos asignados a contratos clasificados.
Crímenes de guerra a diario y sin freno
Israel comete crímenes de guerra a diario en el sur del Líbano. Uno de los que ha llamado la atención es la destrucción de la casa familiar de Radwan Mortada como venganza por su exitoso documental de investigación sobre los ataques con buscapersonas en el Líbano.
Radwan Mortada, un destacado periodista de investigación libanés dirigió el reciente documental de Al Jazeera 360 titulado «La trampa» (*The Trap*), el cual se volvió viral. El filme expone la red clandestina y la planificación que hubo detrás del ataque israelí en el Líbano mediante buscapersonas, que dejó a cientos de ciudadanos libaneses heridos y mutilados, además de numerosos muertos; el documental se ha convertido en uno de los más vistos de la cadena en la historia reciente.
Su hogar estaba varios kilómetros detrás de la línea amarilla impuesta por Israel en el sur del Líbano, así que los soldados ocupantes se esforzaron por volarla.
A principios de este año, Israel estaba destruyendo 1000 hogares al día en el sur del Líbano, con el silencio cómplice de gobiernos de todo el mundo.
La destrucción de la casa familiar de Mortada por parte de Israel, ocurrida el 17 de octubre, ha suscitado la condena de al menos una organización internacional dedicada a la libertad de prensa: el Comité para la Protección de los Periodistas. El 21 de octubre, dicha organización emitió un comunicado en el que «condena enérgicamente la demolición, por parte del ejército israelí, de la casa familiar del periodista Radwan Mortada en el sur del Líbano».
Haciendo negocios con la muerte
“A finales de la primavera de 2020, una fuente que sabía que era fiable me llamó con una historia”, escribió Matthew Cole.
En efecto. Vanity Fair publicó recientemente un extracto del nuevo libro del veterano periodista de investigación Matthew Cole, titulado *Princes and Thieves: Jared Kushner and Mohamed bin Zayed’s Secret Plot to Remake the Middle East* («Príncipes y ladrones: el complot secreto de Jared Kushner y Mohamed bin Zayed para remodelar Oriente Medio»).
El extracto sostiene que, durante el primer mandato del presidente Trump, líderes saudíes y emiratíes depositaron en secreto al menos 2000 millones de dólares en cuentas bancarias a las que dieron acceso a Kushner. Por aquel entonces, Jared Kushner ejercía como asesor principal del presidente Trump, su suegro. Actualmente, es enviado especial de Trump. Los abogados de Kushner respondieron exigiendo a Vanity Fair que se retractara del artículo y amenazando con emprender acciones legales contra la editorial del libro, Simon & Schuster.
Según el veterano periodista estadounidense, “el gobierno holandés había hackeado el teléfono de Jared Kushner y lo vigiló mientras accedía a una cuenta bancaria con sede en Dubái. Lo extraño, dijo la fuente, era que el dinero de la cuenta—cientos de millones de dólares—provenía de un banco de Azerbaiyán. Lo más importante es que Kushner parecía haber transferido cantidades significativas de dinero de la cuenta de Dubái a otras personas, incluyendo a un caudillo, un mercenario y un sicario en una ocasión. La historia sonaba absurda, le conté a mi fuente. Y sin embargo seis meses después, me encontré hablando con otra persona sobre el gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y su uso de mercenarios en conflictos por Oriente Medio y África cuando pregunté, por capricho, si sabían algo sobre Kushner y transferencias bancarias desde una cuenta de los EAU. Mi conocido se quedó callado. Luego respondieron: “Sí”.
El abogado de Kushner negó que existiera la cuenta bancaria.
Este extracto dice en su defensa Jared Jushner, es de dicho libro que contiene acusaciones escandalosas y categóricamente falsas, según asegura. Negamos todas las afirmaciones en el expediente: el autor no aportó ni una sola prueba verificable que las respaldara, añade Jushner. No se proporcionaron extractos bancarios, registros de transferencias bancarias, números de cuenta, fechas de transacciones ni otros detalles verificables que respaldaran estas acusaciones extraordinarias, insiste el yerno de Trump.









