Descendientes de coreanos, padres de familia y trabajadores de salud marcharon ayer en Mérida para exigir garantías sobre el futuro del Hospital Corea-México ante cambios anunciados en sus servicios, mientras el gobierno estatal asegura que la intención no es desaparecerlo sino integrarlo al nuevo sistema IMSS Bienestar. “Queremos un documento que respalde que el servicio va a seguir funcionando al 100 por ciento”, dijeron los manifestantes que caminaron por calles del centro hasta Palacio de Gobierno al grito de “Huacho, entiende, el hospital no se vende”. Al respecto, el gobierno del Estado asegura que nunca ha estado sobre la mesa cerrar el hospital que funciona al 20 por ciento de su capacidad actualmente. Se trata de no cerrarlo, sino de integrarlo al IMSS Bienestar y se está reforzando la operatividad del hospital en éste momento, dijo el secretario de Salud, Miguel Alcocer.
Sin embargo, la Asociación de Descendientes Coreanos en Yucatán asegura que no estaba enterada del cambio que se pretende realizar en el Hospital Corea-México, al incorporarlo al IMSS-Bienestar y, a su vez, habilitar el inmueble para Pemex.
En la marcha participaron alrededor de 50 personas que dijeron ser beneficiarios del Hospital de la Amistad Corea-México. Dijeron que realizaron la marcha pacífica para exigir al gobernador Joaquín Díaz Mena la permanencia del servicio como actualmente se implementa.
Por su parte, el secretario de Salud de Yucatán, Miguel Alcocer, dijo que el hospital no se regala, sino se federaliza el hospital. Y reconoció que el hospital atraviesa un momento crítico, operando actualmente a tan solo el 20% de su capacidad instalada. A este bajo rendimiento se suma el desgaste de su equipo médico, el cual calificó como “obsoleto” frente a las demandas actuales.


Asimismo, los manifestantes pidieron al gobernador que manifieste por escrito que seguirán recibiendo el servicio gratuito, como se implementa actualmente, en beneficio de niños, niñas y adolescentes.
Al respecto, el Gobierno de Yucatán informó, a través de un comunicado, que el Hospital de la Amistad Corea-México no cierra, conservará su nombre y continuará brindando servicios médicos como parte de la red de salud del Estado. Así lo informaron autoridades de la Secretaría de Salud estatal (SSY) en reunión con representantes de la comunidad coreana y sus descendientes en el Estado, según un boletín de prensa.
Se trata de evitar duplicidades con el nuevo Hospital O’Horán y aprovechar de mejor manera la capacidad instalada, mediante una ampliación ordenada de su cobertura, según autoridades.
En la reunión participaron el presidente de la Asociación de Descendientes Coreanos en Yucatán (Koryuc), Juan Ignacio Durán Cong; el vicepresidente de dicha organización, Olav Olsen Lee, y la integrante de la comunidad coreana, Grace Boeun Lee.










