Eran agentes de espionaje de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) de los Estados Unidos que operaban en territorio mexicano encubiertos y con identidades falsas las cuatro personas que murieron el pasado 19 y 20 de abril de 2026 en la Sierra Tarahumara, Chihuahua. En un primer momento se dijo que los agentes regresaban de un operativo en el que se desmantelaron laboratorios de drogas sintéticas del Cártel de Sinaloa y que dos eran instructores de la embajada de Estados Unidos (identificados por algunas fuentes como agentes del ICE o capacitadores) y dos funcionarios mexicanos de alto nivel.
Sin embargo, ahora se sabe que los agentes de Estados Unidos fallecidos en Chihuahua sí eran de la CIA. No eran dos, sino cuatro agentes de la CIA que operaban en territorio mexicano y que utilizaban uniformes de la Agencia Estatal de Investigación. De hecho, se afirma también que incluso habrían sido ellos quienes localizaron primero el narcolaboratorio en la sierra mediante drones y labores de inteligencia.
Por su parte, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum está solicitando respuestas a la Embajada de EE.UU. y al gobierno de Chihuahua después de que cuatro funcionarios, incluidos dos funcionarios estadounidenses vinculados a la embajada, murieran en un accidente automovilístico tras una operación antidrogas. El accidente reveló inadvertidamente una cooperación previamente desconocida entre la Embajada de EE.UU. y el estado de Chihuahua en México, con Sheinbaum declarando en una conferencia de prensa el lunes que su gobierno no tenía conocimiento de la participación directa de funcionarios estadounidenses en operaciones con el estado de Chihuahua.
La presidenta dijo que su administración no autoriza acciones conjuntas de ese tipo dentro de México en ningún nivel, con la colaboración limitada al intercambio de inteligencia, y que el trabajo conjunto debe realizarse bajo un marco estricto de respeto a la soberanía. México aprobó una legislación estricta en 2020 que exige que toda colaboración con agentes extranjeros reciba autorización previa a nivel federal. La presidenta ordenó que se recopile información para determinar si se violaron disposiciones legales. El embajador de EE.UU., Ron Johnson, reconoció el incidente, expresando sus condolencias en una publicación en redes sociales; mientras tanto, el Departamento de Estado se negó a comentar.


AGENTES DE LA CIA EN MÉXICO
Asi lo confirma Luis Chaparro periodista de Piedenota. Además, señala que estos agentes ya llevaban meses en Chihuahua y estaban adscritos a una oficina en Monterrey, desde donde operan en distintos estados del país. No es la primera vez que agentes extranjeros operan en el país, con o sin conocimiento del gobierno federal, lo que contradice el discurso de Claudia Sheinbaum de no permitir operaciones extranjeras.
Los datos son contundentes: • El Engaño: Utilizaban uniformes de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) para pasar desapercibidos. • La Operación: Llevaban meses asentados en Chihuahua, coordinados desde una base en Monterrey. • La Tecnología: Ellos localizaron el narcolaboratorio mediante drones antes que cualquier autoridad mexicana.







