Según información del centro jurídico independiente Adalah, confirmada por la Embajada de Brasil en Israel, los activistas de la flotilla Sumud interceptada por militares israelíes en aguas griegas hace tres días, Thiago de Avila y Saif Abukeshek, fueron secuestrados y han sido sometidos a tortura. Fueron llevados ilegalmente por fuerzas navales de la ocupación israelí en Palestina que operaron en aguas internacionales el 30 de abril: han sido golpeados, vendados, mantenidos en posiciones de estrés e interrogados por el Shin Bet, servicio secreto del interior de Israel. Thiago de Avila perdió el conocimiento dos veces y enfrenta un posible interrogatorio del Mossad por sospecha de “terrorismo”. Ambos están en huelga de hambre y deben comparecer en la corte el 3 de mayo.
Según versiones del entorno cercano del brasileño Thiago de Avila, los servicios secretos Israel está intentando asesinarlo en prisión. La tortura es tan brutal que está casi ciego y ha sido golpeado hasta perder el conocimiento en dos ocasiones.
El centro jurídico independiente Adalah informó que sus abogados visitaron a los activistas Thiago de Ávila y Saif Abu Kishk en la prisión de Shikma, tras su traslado desde la detención israelí.
Según sus testimonios, los activistas fueron sometidos a violencia física, venda en los ojos y detención en condiciones estresantes y en confinamiento solitario, desde el momento de la detención hasta el traslado a la penitenciaría.
Thiago de Ávila relató haber sido severamente golpeado, perdiendo la conciencia dos veces, además de sufrir heridas en el rostro y en la mano. Saif Abu Kishk afirmó haber sido forzado a acostarse esposado y sufrió moretones en el rostro y en las manos.
Los activistas iniciaron una huelga de hambre y tienen una audiencia programada para tratar la extensión de su detención. Adalah describió los eventos como graves violaciones del derecho internacional y exigió su liberación inmediata.








