En Dzununcán, Sacalum y Mérida se reportó la presencia de un halo solar, fenómeno natural característico en las temporadas de sequía que forma un anillo de luz alrededor de nuestra estrella a consecuencia de la refracción de la luz en los cristales hexagonales de hielo concentrados en la atmósfera.
A través de las redes sociales se informó la presencia de suceso, aunque en algunos casos fue parcial, debido a las nubes, pero es el primero que se capta en la capital yucateca, aunque hace unas semanas se reportó uno similar en Chichén Itzá.
El halo solar se trata de un fenómeno natural característico en las temporadas de sequía, en esta ocasión apareció días después de que el Sol esté justamente en el cenit.
Comúnmente, este suceso astronómico ocurre cerca del mediodía, con una duración de poco más de dos horas, y a pesar de las pocas nubes que habían en la atmósfera era notable ver un “anillo” con los colores característicos del arcoíris.
Asimismo, son pocos fueron los meridanos que observaron a plenitud este acontecimiento, ya que “las personas ya no acostumbran a admirar el cielo, y mucho menos al Sol”, sobre todo este período de altas temperaturas.
A darse a conocer el suceso, en las redes sociales, numerosas personas empezaron a fotografiar al Sol con sus teléfonos celulares, y muchos, de manera imprudente empezaron observarlo sin la debida protección.
El halo solar es un fenómeno natural característico en las temporadas de sequía que forma un anillo de luz alrededor del nuestra estrella, consecuencia de la refracción de la luz en los cristales hexagonales de hielo concentrados en el cielo.
Durante el lapso de tiempo que estuvo el halo solar, en la atmósfera estaba el vapor de agua y cristales de hielo en los cuales los rayos del Sol se reflejaban y formaban al menos un círculo concéntrico.
Conforme aumentaba el calor, el halo tendía a desaparecer, y fue hasta cerca de las 13 horas cuando ya era prácticamente imperceptible.
El tamaño del halo solar dependerá de las características de los cirrostratus, nubes que se presentan como un velo nuboso transparente y blanquecino de aspecto fibroso o liso que cubre entera o parcialmente el cielo, produciendo, generalmente fenómenos de halo.
El halo solar se produce en lo más alto de la atmósfera terrestre, que al recibir la luz del Sol la fragmenta.
Asimismo, el aire caliente que eleva la humedad y forma las nubes, al llegar a la parte más alta de la atmósfera, convierte esa humedad en cristales de agua que al recibir la luz del Sol la descomponen provocando un halo de colores.
Como el agua se congela en las altas capas de la atmósfera se forman pequeños cristales de seis lados gracias al hielo.
Estos cristales caen hasta tierra, y permanecen mucho tiempo con sus caras planas y paralelas al suelo.
Durante este alineamiento, cada cristal actúa como una lente en miniatura, refractando la luz solar en la vista humana y crea este fenómeno.
Toda la imagen es, en definitiva, creada por el reflejo de la luz del Sol en los cristales de hielo en la atmósfera.
Finalmente, cabe establecer que se trata de un evento natural ya que nada tiene ver con falsas profecías del fin del mundo, u otras charlatanerías.










