Comunicado de prensa.- ARTICLE 19, desde su oficina Internacional, condena la detención y el hostigamiento contra Don Lemon y Georgia Fort. Las y los periodistas deben poder realizar su trabajo sin temor a represalias.
Para defender la democracia y el derecho a la información, debemos defender la libertad de prensa, no criminalizarla.
Según la Asociación Nacional de Periodistas Negros (NABJ por sus siglas en inglés) estas detenciones ocurren posterior a la cobertura de Lemon y Fort sobre una protesta anti-ICE en Minneapolis, en Cities Church.
“Como periodistas, nuestra primera obligación es dar testimonio e informar”, dijo la presidenta de la NABJ, Errin Haines. “Cuando esas obligaciones se enfrentan a detención o procesamiento en lugar de protección, debemos preguntarnos: ¿qué mensaje estamos enviando sobre quién puede informar y quién es silenciado? Una prensa libre, no penalizada, es esencial para la democracia, especialmente cuando la cobertura se cruza con asuntos públicos controvertidos.”[1]
La oficina internacional también ha exigido se detenga toda forma de represión en las protestas, y ha resaltado que la agenda de libertad de expresión de los EE.UU tiene un impacto global:
“Desde ataques descarados contra los medios de comunicación, la estigmatización de grupos en riesgo y las amenazas contra quienes lo critican, hasta el debilitamiento del Estado de derecho y de los mecanismos internacionales de control frente al autoritarismo, las acciones del presidente Trump representan graves riesgos para la libertad de expresión no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.
Como organización global dedicada a la defensa de la libertad de expresión, mantenemos una postura clara: la libertad de expresión no otorga el derecho a acosar, señalar ni discriminar con impunidad. Tampoco da a quienes cuentan con grandes recursos económicos el derecho a utilizar su dinero para demandar y silenciar a otras personas con el fin de afianzar su poder.” [2]








