Circula información sobre un inminente ataque militar estadounidense contra Cuba. El Pentágono ha posicionado las tropas y armas necesarias para atacar a Cuba, y todo lo que espera es la aprobación final del presidente Donald Trump.
Según el portal informativo estadounidense Politico, la presencia de la Marina de Estados Unidos en la región es ahora la mayor del mundo fuera del Medio Oriente.
Dicha fuerza está encabezada por el grupo de ataque del USS Nimitz entró en el Caribe en mayo, junto con destructores de misiles, cruceros y drones de vigilancia que han rodeado la isla durante meses.
El buque de guerra, USS Kearsarge, y 2.500 marines se están preparando frente a Virginia.
El cubano estadounidense, Marco Rubio le dijo al gabinete de Donald Trump que “un estado fallido a 90 millas de nuestras costas es una amenaza para la seguridad nacional”.
Las opciones que estaría barajando el gobierno estadounidense van desde un secuestro de Raúl Castro al estilo del ex presidente Nicolás Maduro, lo que implicaría cooptación y colaboración de la cúpula militar cubana. Pero también se especula que además de Raúl Castro, quien sería el primer objetivo de un secuestro al estilo Maduro se habla de !ataques de precisión”.
Sin embargo, hay quienes advierte que la marina estadounidense está peligrosamente sobrecargada, con buques de guerra que llevan 10 meses en el mar mientras la misma flota maneja el bloqueo a Irán.
Estados Unidos está intentando mantener dos frentes militares a la vez con una fuerza ya estirada al límite. Es la señal más clara hasta ahora de por qué la guerra con Irán tiene que terminar. Estados Unidos simplemente no puede sostener a Irán, Cuba y el operativo presuntamente disuasorio contra China, todo al mismo tiempo. Y Cuba, obviamente, así como México, les parecen víctimas más fáciles de atacar y someter, para recuperar la imagen alicaída del presidente estadounidense de cara a las elecciones intermedias en el vecino país del norte, además de que el voto cubano y latino será clave para mantener las dos cámaras en poder Republicano.










