La Fiscalía General de la República (FGR) investiga el asesinato del periodista Alejandro Leyva en Oaxaca. El comunicador fue atacado a balazos en San Pablo Etla mientras comía en un puesto callejero; su cadáver quedó tendido sobre la mesa. Su caso vuelve a poner bajo la lupa la violencia contra la prensa en México. Con lágrimas y reclamos de justicia, sepultaron en el Panteón General de Oaxaca al periodista Alejandro Leyva, asesinado ayer. Es el sexto comunicador muerto en 2026 en México. Fue definido como férreo crítico del gobierno del morenista Salomón Jara Cruz a través de su columna «El Zumbido del Moscardón».
El periodista fue ejecutado la mañana de ayer miércoles en el Fraccionamiento Esmeralda mientras desayunaba en un puesto de comida. Medios locales reportaron que horas antes de su ejecución, Leyva Aguilar publicó sobre el “desastre económico que arrojó la Guelaguetza 2026”. Dichas críticas, según periodistas locales afectan claramente a la secretaria de Turismo, Saymi Pineda Velasco, quien aspira la gubernatura.
Periodistas locales calificaron el asesinato como un “crimen de Estado”, al sostener que la violencia contra periodistas no puede entenderse al margen de las condiciones de impunidad y de los riesgos que enfrentan quienes ejercen la crítica desde los medios de comunicación.
Durante la ceremonia también se reiteró la exigencia de que las investigaciones agoten todas las líneas relacionadas con su labor periodística.
La Fiscalía General de la República informó que atrajo formalmente la investigación del homicidio, a través de la Fiscalía Especializada en Materia de Derechos Humanos, mientras la Fiscalía de Oaxaca mantiene abiertas diversas líneas de investigación derivadas de los indicios asegurados tras el ataque.










